El presidente de la República, Felipe Calderón, anunció cambios importantes en su gabinete. Y sí que son importantes ya que durante la mitad de su gestión como Ejecutivo de este país, nos hemos dado cuenta que su política hacendaria no ha sido la más “eficiente” –por decirlo de una forma inofensiva–, y no ha dado los resultados que se necesitan en estos tiempos.
Se va Agustín Carstens, que ya no estaba dando resultados en la Secretaría de Hacienda y llega Ernesto Cordero Arroyo, quien fungía como secretario de Desarrollo Social pero cuenta con un perfil que cumple con la necesidad que tenemos en su nuevo encargo, ya que es licenciado en Actuaría del ITAM –que es de las universidades más prestigiadas en el área de Economía del país–, tiene el título de Maestro de Economía por la Universidad de Pennsylvania, fue subsecretario de Egresos en la SHCP y director de Administración de Riesgos en Banobras.
Con estas cartas credenciales esperamos que su desempeño en la SHCP sea la que el país necesita en estos tiempos en que la economía internacional –y desde luego la nacional–, necesitan de estrategias económicas que al menos nos mantengan en una situación no tan deplorable como se viene percibiendo.
Necesitamos políticas que nos perfilen a un crecimiento económico no al grado como lo anunciaban en campaña –que decían que se iba a ser del 7 por ciento–, pero que nos ayude tanto en la generación de empleos, como en el turismo para que ingresen divisas a las arcas federales que cada vez están más vacías.
Necesitamos el crecimiento de la exportación de nuestros productos y algunas otras actividades que tienen que ver en el ámbito de las finanzas del país, para entonces que las autoridades no busquen solucionar los problemas financieros aumentando más los impuestos que es la manera con la que esperan que el pueblo el que les solucione sus problemas.
Porque además del incremento de los impuestos están los aumentos a los productos de la canasta básica, cuando el pueblo ya no tiene para soportar más, pues muchos la tortilla y los frijoles se han convertido en un platillo de lujo.

