Los gobernadores del noreste y el de Jalisco, manifestaron que por lo inequitativo en la distribución del presupuesto ya le están pensando si las entidades federativas que gobiernan siguen formando parte del sistema nacional de coordinación fiscal, que para hacerlo no tendrán que levantarse en pie de guerra pues con que sus respectivos congresos locales lo aprueben será suficiente. Con leer lo que estipula el artículo 10 de la ley de coordinación fiscal se evitarán discusiones.
El problema y ese sí insoluble es que aún dando por terminada su adhesión al sistema nacional de coordinación fiscal, la federación por disposición de los artículos 27,73 y 131 constitucionales seguiría manteniendo el control de las aguas y el petróleo, así como cobrando impuestos, con lo cual los Estados quedarían en las mismas.
Por lo anterior, esas inquietudes de algunos gobernadores podría llevarlos a la temeraria idea de salirse del Pacto Federal, aunque para ello requieren la aprobación del pueblo, lo dispuesto en los artículos 39 y 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no deja dudas al respecto.
Pero no es todo, separarse de México no es una decisión unilateral, requiere del consentimiento de la federación que doy por descontado no lo hará, y lo que sobrevendrá será el uso de la fuerza para imponer el respeto al Pacto Federal, y me parece que con el COVID 19 tenemos para dar y repartir problemas como para que encima carguemos el de un intento de balcanización, que en mí opinión es un sueño delirante.


