Cuando el mero güero petatero Donald Trump ofendió a los mexicanos llamándolos violadores, tal vez pensaba que podía externar lo que quisiera, de una manera muy ruda, provocativa, que dejó a millones de paisanos inconformes.
Estamos tan acostumbrados de quedarnos callados con nuestro sombrero de petate en la mano, diciendo “mesmamente sí siñor”, en recibir ansina mesmo los insultos de parte de este gringo loco, en la tierra que nos robó la mitad del territorio de México, durante su época de expansión y que nos dejó solo algunas cosas buenas como las Whataburgers y las onions rings.
Hasta la Rosa María andaba toda aguitada por tanta palabrería y ofensa del Donald ante la raza de aquí de la border, cuidándose con cubrebocas porque las palabras ofenden en serio y hasta le mojan los ojos.
“México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas. Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores”, fue una de sus declaraciones memorables que nos ofendieron bien gacho. Se la bañó.
El guerete ese fue un experto en el uso del Twitter, atacó lo mismo a chinos que los alemanes, a coreanos y árabes sauditas, echándoles en cara la frase “Make America great again”, que en plena crisis del Covid no sabemos cómo lo hará.
Acá en la border siguen cerrados los puentes internacionales, no podemos ir a chivear y por consiguiente están desapareciendo los tendajos y cerrando miles de chambas por falta de flujo de billetes verdes que les llevan los “violadores” mexicanos, entre otros yo, con chorros de dolarucos.
Fue este estilo confrontador que acabó colmandonos el plato a todos y los aztecas residentes en la tierra del “american dream” se lanzaron a las urnas para votar por Joe Biden, a quien se nota tendrá otra actitud.
El nuevo presidente norteamericano es otro boleto, viene con una historia trágica familiar, ya supo ganarse la confianza de la raza, no solo de los “violadores” mexicanos, sino también de las minorías, que no son tan menores, de la población afroamericana, como de las mujeres y los migrantes.
“Trabajaré de todo corazón, con la confianza de todo el pueblo, por ganarme la confianza de todo el pueblo, y por eso creo que Estados Unidos se trata del pueblo, y de eso se tratará nuestra administración. Procuré este cargo para restaurar Estados Unidos, para reconstruir el espinazo de esta nación. Hay que dejar de tratar a nuestros rivales como enemigos, no son enemigos, son estadounidenses. Este es el tiempo para sanar en Estados Unidos”, expresó.
Qué les parece, por otro lado la lluvia de “memes” en redes sociales llamando “looser” a Trump, y “Valió Bertha” son inolvidables.
Seguimos esperando qué hará “El Peje” quien fue a visitar al güero pelos de elote y aún no se decide qué poner en Twitter para felicitar a Joseph Robinette Biden, Jr., alias el “Joe”.
Trump hizo el oso al ser cortado en su rueda de prensa al asegurar que hubo fraude en las elecciones gringas, declaraciones que no quisieron seguirle el juego las cadenas televisoras MSNBC, NBC News y ABC News.
Ya nos libramos de las declaraciones de este “bad hombre” que dicen no pagaba impuestos, pero sobre todo que creía que el mundo estaba a sus pies.
Qué oso Mister Trump, eso se llama karma.


