Legends of the Fall, 1994
Toda la película Leyendas de Pasión se concentra en Brad Pitt y su rubia cabellera volando libre, como el potro salvaje que doma al principio de la historia.
La cinta, que está a la mitad de una épica y entretenimiento dominical para chicas, contribuyó a colocar a Pitt como uno de los actores más taquilleros en la industria cinematográfica. Y también sirvió para aproximar a Anthony Hopkins a las nuevas generaciones. Sin ser su mejor trabajo, el inglés luce como el veterano patriarca que mira estoico el paso de los años y las pérdidas que vive al interior de la familia, mientras es consumido por los años, la parálisis y el sufrimiento callado.
Edward Zwick, detrás de la cámara, hace un espléndido trabajo con el material histriónico que tiene, en esta cinta de época, ubicada al inicio del siglo pasado en Montana. Mezcla, acertadamente múltiples elementos de entretenimiento, como un romance prohibido, una guerra y una historia de venganza.
En el centro de todo está Julia Ormond, la bella novia del hermano menor, Henry Thomas, que visita a la familia en su cabaña en la pradera. Pitt y su hermano Aidan Quinn quedan prendados por el carisma de la chica. Es odioso decirlo, pero hasta Hopkins se enamora de sus encantos.
Las tragedias hacen que los afectos se vayan reacomodando, mientras Pitt, supermacho alfa que carga con el peso de la familia, se debate entre sus lealtades y su honestidad.
Una de las grandes virtudes de la cinta es que es rápida. No se detiene la acción, mientras pasan los años, en paisajes bellísimos.
La cinta es complaciente y al final Brad Pitt salva al mundo.
(R. Restringido; menores de 17 deben estar acompañados de sus padres)
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@LucianoCamposG


