Si alguna duda había de dónde provenían los ataques mediáticos hacia Oscar Luebbert Gutiérrez, Ricardo Anaya se encargó de despejarla porque tan pronto arribó a Cd. Victoria y se fue sobre la yugular del ex alcalde reynosense, dejando con ello de manifiesto la preocupación del comando azul en Tamaulipas por el eventual arribo de Luebbert a la dirigencia estatal del PRI.
Ahora bien, ¿porqué el dirigente nacional del PAN escogió de tiro al blanco a Luebbert?
Lo que se infiere es que para llamar la atención entre los tamaulipecos con la evidente intención de posicionarse en el handicap presidencial, solo que, aparte de lo anterior también dio la clarinada a la guerra de lodo con miras a las elecciones de julio del próximo año.
En Tamaulipas estarán en disputa tres senadurías, nueve diputaciones federales y 43 alcaldías que estarán enmarcadas por las elecciones presidenciales, que estas últimas son las que en realidad le interesan a Ricardo Anaya quien en febrero próximo cumplirá 40 años, por lo que ya no está en edad de aparentar ser un millenial y menos cuando pretende ser el candidato presidencial del PAN.
Pero mientras él vino a Tamaulipas a darle de palos al avispero, López Obrador tuvo una exitosa gira por Chile, y eso marca el abismo de diferencia que hay entre uno y otro; Anaya es como esos novatos que apenas descollan en ligas menores, mientras que AMLO ya es estrella de ligas mayores.
Lo que me recuerda que mañana viernes debuta con los legendarios Yankees de Nueva York el pitcher reynosense Jaime García.
Ya estamos cruzando los dedos porque le vaya bien, pues en esos niveles los que no vuelan traen helicóptero, como también recuerdo que ya debutó con los Sultanes de Monterrey otro pitcher reynosense, Marcelo Martínez, –mi sobrino, ¡A’i nomás!–, según las crónicas tuvo una impresionante salida al montículo, entró a relevar una entrada ante los Toros de Tijuana líderes de la zona norte de la LMB y ponchó a los tres bateadores que enfrentó.
Que tengan buen día todos.


