A mediados de noviembre el Congreso local tendrá nueva sede en lo que será la Plaza del Bicentenario que se construye en el complejo integrado también por el Centro de Convenciones y el recinto ferial.
Felipe Garza Narváez, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso considera que los diputados estarán listos para el 29 de noviembre cuando recibirán por escrito el Quinto Informe de Eugenio en el nuevo recinto legislativo.
El edificio que construye el gobierno estatal reunirá las dimensiones para recibir a los 36 diputados que integrarán la nueva legislatura en el 2010.
La actual sede del Congreso tamaulipeco fue construida en los tiempos del doctor Emilio Martínez Manatou y fue estrenada en 1984.
Como explica el doctor Felipe Garza ya se requerían instalaciones más amplias para darle espacio a un Congreso cada vez más numeroso, recordemos que en las próximas elecciones se incrementará de 32 a 36 diputados, según la reforma aprobada para ampliar el número de distritos electorales en Tamaulipas.
Felipe Garza argumenta que aumentar el número de diputaciones tiene como objetivo que haya una representación acorde a la cantidad de ciudadanos que habitan la entidad.
Los ciudadanos lo único que esperaríamos es que esa representación se traduzca en un trabajo efectivo hacia el bienestar de la población, de otra forma, más nos valdría que se quede igual el número de diputados, para qué aumentar los gastos que representa el Congreso cuando éste no responde a lo que la gente requiere.
¿NEGOCIO FUTURO?
Nos suena extraño que las autoridades determinaran, después de 15 años de estar asentados en un terreno propiedad federal, que la colonia Mano con Mano de Tampico está ubicada en una zona susceptible de inundaciones y representa un riesgo para los habitantes.
Las lluvias registradas en lo que va de este siglo, obligaron a los colonos a dejar sus casas y buscar refugio, esta situación es lo que supuestamente movió a las autoridades a actuar.
La pregunta es: ¿Preservar la seguridad de la gente es lo que obligó a las autoridades federales, estatales y municipales a realizar el desalojo, o existe algún motivo oscuro que derivó en la reubicación?
El tiempo dirá si las autoridades están diciendo la verdad, hay que esperar a ver si después no nos salen con que los terrenos fueron malbaratados a algún empresario coludido con el gobierno para quedarse con ese espacio muy bien ubicado.
En este país, todo puede suceder, sólo es cuestión de esperar el tiempo necesario.
Porque la experiencia nos indica que donde algunos vemos problemas, otros ven oportunidades de beneficio económico.
Al tiempo.
Por cierto, Felipe Garza no descarta que durante la sesión del miércoles los diputados hablen sobre lo sucedido que derivó en la detención de cincuenta personas y de tres policías que abusaron de su poder y golpearon a los invasores.
Es penoso que en Tamaulipas todavía sigamos viendo ese tipo de situaciones donde personas humildes son golpeadas hasta sangrar.
Dirán los policías que se trató de un acto de ilegalidad que justificó la golpiza, pero daba pena ver a todos esos hombres de bajos recursos económicos maltratados, evidenciando aún más el grado de desigualdad en que se vive.
Hacía tiempo que en el estado no se veía algo así, cuando gobernaba Américo Villarreal las invasiones de predios ejidales en Nuevo Laredo constituyó un negocio muy redituable económicamente para autoridades y ejidatarios.
El gobierno del estado pagaba las indemnizaciones y los ejidatarios se hacían de millones de pesos por la venta de tierras donde nunca sembraron ni un frijol.
Al ver esa situación, Américo lanzó la advertencia de que todo líder que dirigiera otra invasión a alguna propiedad privada sería encarcelado. Eso terminó con el problema.
Hoy en Tamaulipas se reaccionó tarde, esperemos que las autoridades hayan actuado para cuidar la seguridad de los colonos y no con el fin de hacer negocio en la zona desalojada.
Nuevo edificio


