“Lento pero seguro, hace un par de años, empecé a darme cuenta de que muchas de mis conductas eran tóxicas. Estaba yo constantemente juzgando a las demás personas.
Subconscientemente, estaba yo tratando de colocarme a mi misma en un pedestal. Y, a pesar de que estaba trabajando mucho en mi desarrollo personal, frecuentemente me concentraba y me enfocaba en lo que los demás hacían y en cómo el comportamiento de los demás me afectaba. Así era que yo asumía una actitud arrogante y en ocasiones de franca “agresión-pasiva” y a veces, no tan pasiva..
Todo me lo tomaba de manera personal. Debe haber sido muy desagradable convivir conmigo; mi relación con amigos y familiares se había vuelto tensa o complicada…¡Ni qué decir de las relaciones románticas!..¡Un desastre! De ahí que sentí la necesidad revisar más detalladamente al común denominador que determinaba el devenir de todas mis relaciones…Era yo.
Cuando empecé a hacer este autoanálisis, fui dándome cuenta de que el problema estaba en mí….Reconocer esto fue, ciertamente muy difícil, pero pronto me sentí empoderada por asumir la responsabilidad de tener mucho más autocontrol.. Todos somos únicos y no hay necesidad alguna de compararnos con los demás. Me di cuenta de que es mucho más valioso e importante convivir que competir.
La verdad es que cuando comenzamos a conocernos mejor a nosotros mismos en mayor profundidad, no queda tiempo para ocuparnos o preocuparnos por lo que los demás hacen o dicen. El autoconocimiento y el trabajo interior es un compromiso de por vida. La sociedad moderna nos condiciona a compararnos, a juzgar y a culpar a otros de los que nos pasa. Y, todos hemos albergado pensamientos tóxicos que entran en nuestra mente de forma casi automática y sin invitación.
Es importante recordar que la forma en que pensamos de los demás y nos comportamos con respecto a los otros, tiende a ser un “espejo” de nosotros mismos, una proyección de la manera en que nos sentimos respecto a nuestro propio ser. Por lo tanto, la próxima vez que te percates de algún pensamiento negativo que tengas con relación a otra persona, hay que poner un poco de tiempo y espacio entre ese pensamiento y tú. Pregúntate si ese pensamiento no es más que el reflejo de lo que piensas de ti mismo…Y luego, ELIGE responder y reaccionar de una forma distinta y más amable.
Practicar esto todos los días, permite una mucho mejor experiencia para adquirir autoaceptación, amor propio saludable y una sensación de libertad que nunca habíamos sentido antes…”
¡Que tengas un gran día!
*Traducción y adaptación del texto de Justin from Ideapod. Marzo 2024. Happy Mindful Monday.

