Señor don Francisco García Cabeza de Vaca, candidato del PAN al gobierno de Tamaulipas, quiero admitir que usted tiene “azorrillada” a la clase política del PRI que de reojo ve con miedo sus amplias posibilidades de salir victorioso en las urnas el 5 de junio próximo.
Y aunque en lo personal me resisto a creer que sería la coronación a su proyecto político, hay una lista de decisiones y acciones que se han venido abonando para que este Estado se quiera doblegar ante usted, señor senador de la República.
Primera: la aprobación por parte del Congreso del Estado, de mayoría priista, de sus cuentas públicas cuando fue alcalde de Reynosa entre 2005 y 2007, pese a todas las evidencias documentadas de malversación y desvío de recursos que enriquecieron a usted, a su familia y a funcionarios municipales.
Segunda: que esa decisión tomada en Ciudad Victoria se dio semanas antes de que el PAN nacional le pusiera la corona como candidato a gobernador, una meta que tuvo desde 1999 cuando se metió a fondo para apoyar a Vicente Fox como candidato a presidente de la República.
Tercera: que previo a esos años, cuando descaradamente despojó de una franquicia de “chamoyadas” y fue demandado por mal rentero en Reynosa -en ambos casos a dos señoras a las cuales ustedes afectó y humilló-, la acción de la justicia civil en un Estado gobernado por el PRI estuvo extrañamente a su favor.
Cuarta: que el poder judicial en un gobierno del PRI, después de dejar la alcaldía de Reynosa, nunca fincó responsabilidades a sus funcionarios, ni a su hermano Ismael, que utilizó la empresa Maquinados Industriales de Reynosa S.A. de C.V. -de la cual era socio- que era proveedora se servicios millonarios de la Comapa.
Quinta: como tampoco a José Manuel García Cabeza de Vaca, su hermano mayor, que usó a la Desarrolladora CAVA S.A. de C.V. -donde es socio mayoritario- para obtener directa o indirectamente contratos públicos del ayuntamiento y la Comapa en ese mismo trienio superior a los 20 millones de pesos.
Sexta: que en el retorno del PRI en 2012 al gobierno federal con la victoria de Enrique Peña Nieto, Desarrolladora CAVA S.A. de C.V. siguió recibiendo contratos públicos de la SCT y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), entre otros.
Séptima: que varios de sus cercanos colaboradores cuando fue alcalde siguen incrustados en el gobierno de Peña Nieto, gracias a la red de tráfico de influencias y complicidades que usted, habilmente, tejió en los 12 años del PAN con Fox y Calderón como presidentes.
Octava: que cuando asiste a los informes del gobernador de Tamaulipas, del PRI, por su investidura de senador lo colocan en primera fila. Y aunque usted no baja de mal gobernador a Egidio Torre Cantú, acusándolo de ser el culpable de la inseguridad, ha aparecido en el video oficial de apoyo al discurso del ejecutivo estatal.
Noveno: que tiene que ver con las redes sociales y que es la más evidente del temor que le tiene el PRI a su candidatura. En las publicaciones de Facebook en su contra, brillan por su ausencia los “likes”, compartidas y comentarios por parte de militantes y figuras en Reynosa y Tamaulipas.
Me abstengo de hacer una larga lista de ellos, muchos amigos, pero sus nombres y apellidos van de la A a la Z.
Por eso mismo, mientras los políticos del PRI ya están midiendo los metros de la alfombra roja y la capa que usted llevará cuando entre al Polyforum de Ciudad Victoria a jurar como gobernador, la lucha para contenerlo será únicamente de Hora Cero.
¡Porque Tamaulipas no lo merece, don Cabeza de Vaca!


