Semos la ciudad número 4 entre las más seguras del país según el INEGI, EN SU Encuesta de Seguridad dicho por la propia racita de aquí. Sólo atrás de San Pedro Garza García, Nuevo León (el burricipio más rico y mayormente vigilado), le ciudad Benito Juárez en la capital chilaquil y luego Piedras Negras (Coahuila) una ciudad ejemplar, Chi Mai que sí. Pero nuestro Nuevo Laredo tuvo un cambio más favorable: el indicador descendió de 26.5 a 20.4 por ciento, una caída de 6.1 puntos. Con ese resultado, se ubicó -repetimos- en la cuarta ciudad con menor percepción de inseguridad del país.
El papi chulo en el jale, los güercos en el escuelín, la ñora en el banco y en el chupermercado o en su chamba, hasta la raza que sale al chupe y a chacotear está tranqui, no le palpita el salir a la calle a darle rienda suelta a sus bajas pasiones ¡Y se empeda! Sin temor, lo hace con singular alegría y olímpico desparpajo, porque tiene un rancho tranquis tranquis. Así lo piensa nuestra gente . ¡Y qué bueno! Porque jodidos estaríamos si no. Reynosa y Ciudad Victoria están para llorar, son de los burricipios más cañones de todo el país, así lo dice la encuesta trimestral (junio-septiembre) del INEGI.
O sea, Tamaulipas tiene en Nuevo Laredo la cuarta ciudad más “serena morena”, pero el estado queda bastante salpicado con dos ranchos muy broncos, la hermana Reynosa, así como la capirucha Vicky City, dos pueblos álgidos y cuyos propios pobladores de cada una de ellas, consideran a sus terruños unos lugares donde sí te saca un Pedro cuadrado el andar en la vía pública. La gente ha cambiado sus hábitos del día a día porque se les frunce el ceño y también el nudo del globo.
“El Doc Colachón” ya les dijo a todas las tiradores y todos los aspirantes Morenos, que él va a estar al tiro con el comportamiento de todos los que buscan ser las buenas y los ganones a los cargos de elección popular en junio del 2027. Les pidió que se la lleven calmex, nada de descalificaciones, ni cena de negros, ni comer prójimo y que la jueguen fría. Así que como diría el gran Juanga; “Sobre aviso no hay engaño”. Malhaya su hora para quien la ande haciendo de Pedro y jugándole chueco al proceso guindo.
Nadie puede echarle tierra a sus competidores al puesto que todos quieren. Mujeres y hombres -y lo que se atraviese con intenciones de llegar- deben estarse quietecitos. Sólo les permitirán hacer jale proselitista para sus intenciones, hacer crecer cada quien su imagen, para merecer, pero sin marranadas, respetando a los otros o…o no se la van a acabar con ya saben quién.
Para los que van por la alcachofa, las diputeibols federicas y las curuleras rancheras, les debe quedar bien claro, más nítido que el agua de Tlacote, que hay un “dedo democrático” que es el que decide todo en cada entidad, no es necesario decirles cómo y quién puede inclinar el fiel de la balanza, para que tal o cual quede. Así que dicho lo anterior, quien no se comporte con civilidad, lo único que va a obtener son 12 pulgadas.
Un bato de Zuazua, Nuevo León -aquí cerquita entre Ciénega y Escobedo por la Carretera 85- le prendió fuego a la tiendita del barrio y les sacó machete al tendero y a su vástago de este. Porque el GPS de su esposa indicaba que estaba dentro del estanquillo. Lamentablemente la cosa paró ahí, el chisme no se completó, sólo se dijo que le dieron “shampoo” de entrar al changarro para que averiguase si estaba su ñora, pero de ella ya no se dijo más, solo que Julián de 33 años (ahora la raza le apoda “El Burel”) andaba descabezando a los dos vecinos. Lo que indica que al parecer le estaban poniendo los cachos. Hubiese utilizado el machete para limarse los pitones.
Pero eso nunca lo sabremos, a menos que vayamos a la calle Ibiza en la colonia Santa Elena de Zuazua, pa´preguntarle a las discretísimas vecinas, ya ven ustedes que las doñitas de la cuadra suelen ser muy comunicativas cuando se trata de un chisme cachetón. ¡Rancho chico, infierno grande! ¿ Qué habrá sido de la esposa de Julián? Pero que poco profesionales los periódicos y los noticieros de Monterey, mira que dejarnos con la maldita preocupación del bienestar de la señora, así como la molesta curiosidad de si la sacrosanta dama estaba adentro del tendajo o porque el geolocalizador así lo indicaba. De plano que esto no se vale, exigimos mayor seriedad a los colegas comunicadores regios.
Para consultar más información oficial sobre los estudios de seguridad pública, se puede visitar el sitio del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (https://www.inegi.org.mx/).


