Pos aquí en la border mientras repasaba el rap de Cano y Blunt, que alguien decidió darle al segundo un cruel adiós a sus 33 años, quizá no le agradaron sus rimas de “Reynosa la maldosa, la calle es peligrosa, póngaseme trucha, pura gente maldosa”.
Las letras las escuchas por doquiera que vayas, arriba en las peseritas como cercas de las calles del centro, mientras te cuidas no tanto que te asalten, sino por estar cercas de alguien sin cubrebocas.
Porque si andas por la plaza Juárez de rol, pos como que la racita se siente muy valiente como si jueran “El Peje” o el Trump, que andan sin cubrebocas, quesque son como Superman y pueden hacer lo que quieran, sin pensar en que perjudican a la raza.
Este domingo se fueron cuatro veces la luz en la noche, como cualquier ejido de rancho, en plena época de la modernida’ cuando damos clases por zoom a los güercos que quieren ser alguien en la vida, lo malo es que ellos no prenden sus camaritas, que porque no han comprado una en Office Depot. Póngasne las pilas chavos y prepárensen que así están todas las clases del mundo mundial.
Pero qué les cuesta, por eso ahí andan ellos rapeando “Reynosa, Tamaulipas, frontera norte del país, vironga a la mano, pase por la nariz, tierra de vatos decididos y si no me crees pues escucha los corridos”.
Mientras tanto la Rosa María anda como gallina culeca porque viene a visitarla el güerquillo David Manuel, eso sin decir que ya semos factores de riesgo, pero no, nosotros hemos sobrevivido requetebien a estos largos meses de la pandemia.
Porque aquí en mi casa que es su casa, comemos tres viandas al día y nos vitaminamos muy bien en las mañanitas con dos ham and eggs con frijolitos en bola y sus respectivas tortillitas de nixtamal, además de que tomamos Omega 3, B-12, D3, Melanina, una aspirina, eso sí con un buen té caliente de hojas de guayaba y unas gotas de limón.
Si no me creen, aunque Reynosaville está en semáforo amarillo, no puedes salir a las streets sin tu cubrebocas de Iron Man, con chorro de gel antibacterial, que por cierto aquí lo tomas gratis en cualquier supertienda, porque no me digan que se los van a dar en Ross, pues no, ni tampoco en las tiendas del mall, que ya dijo el congresista texano Henry Cuellar que urge que abran ya los puentes internacionales pa’ reactivar la economía del Valle este 21 de octubre.
A poco creiban que los tendajos gringos se las han visto muy bien por la falta de dolarucos que los regios y chilangos dejaban cada vez que iban a la Isla del Padre o a las tiendas de McAllen. Eran chorros de billetes verdes.
Obvio que nos extrañan, pero yo no tanto, solo un poquillo esos filetitos desparramados de pollo del Cane’s o Chicken file-A, acá nos tenemos que conformar con las healtys alitas de Pollo Loco, porque no hay más que eso, no es que seamos tragones, pero aquí no hay otro buffete que el desabrido Sirloin Stockade.
Ya abran las puertas señores, para poder ir siquiera comprobar si bajaron la calidad del Luby’s, el Golden Corral o al menos el House of China.
Por eso es que seguimos cantando “la carne a la parrilla se hace asada, muchos con mucha feria y otros en la miseria, seria a la orilla del canal en casas de cartón, tumbando con blanquillos tomando caguamón”.
¿A poco no? Porque con puentes abiertos o sin ellos, naiden nos quitará el gusto de nuestra carnita asada, así que canten este pegagoso rap conmigo: “este par se lo aventó donde cayó el avión y el gallo ya no cantó, lo sufren pero lo gozan, nuestra rola pa’ Reynosa”.


