También como vaquero, Michael Fassbender se luce.
El western, ambientado en el Siglo XIX en Estados Unidos, sigue a un joven escocés que cruza el océano para encontrar a una bella chica con la que tiene una seria propuesta de enlace. En el camino encuentra a un misterioso pistolero de moralidad ambigua que está dispuesto a ayudarlo, aunque evidentemente no entregaría la vida por esa causa.
Escrita y dirigida por el debutante John Maclean, la película filmada en Escocia, Nueva Zelanda y Colorado, muestra al Salvaje Oeste con una mirada realista, aunque no puede evitar una contemplación romántica y estereotipada de lo que pudo ser aquella época inhóspita.
Con una bella fotografía y perfectamente ambientada, la historia muestra marcados contrastes entre la naturaleza delicada del chico, todo un caballero, que batalla para adaptarse al entorno adverso, y la presencia acechante de la banda de despiadados forajidos, comandados por el siempre villano Ben Mendelson.
En pantalla se van presentando personajes pintorescos e interesantes, que van dando colorido e intensidad. Eran tiempos de locura, en los que una pareja de jóvenes desposeídos, en medio de su desesperación motivada por el hambre, se atreven a asaltar una tienda, sin reparar en las consecuencias que el hecho traerá para su descendencia.
Toda la historia es una cacería, en una desesperada carrera contra el tiempo, moviéndose hacia un desenlace filmado con elegancia. La esperada lluvia de balas trae un final irónico, que hasta parece un toque surrealista.
Slow West es una efectiva pieza de cowboys, con chispazos de humor y una gran intensidad emocional, en un tiempo en el que la vida no valía nada.
(R. Restringido; menores de 17 deben estar acompañados de sus padres)
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@LucianoCamposG


