Pese a la resistencia de Andrés Manuel López Obrador 128, de los 129 senadores votaron el 21 de febrero a favor de que la Guardia Nacional dependa de un mando civil, en este caso, del Secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo.
Así, se supone, se da por terminada la posibilidad de que se militarice el país, y que el cuerpo de seguridad reciba órdenes del Secretario de la Defensa, con lo que también se dictamina un plazo de cinco años para que el equipo castrense deje de realizar labores asignadas a la policía.
En Tamaulipas los militares se volvieron parte del paisaje desde que Felipe Calderón decidió sacarlos de los cuarteles para combatir a los grupos delictivos en las calles.
El resultado a más de 12 años de distancia ha sido desastroso, miles de desaparecidos, asesinados, secuestrados y el florecimiento de delitos que se asentaron en esta entidad sin que ninguna autoridad, hasta ahora, pueda frenarlos y reducirlos de manera significativa y sostenida.
Dentro de las entidades del país cuyas repercusiones negativas han afectado terriblemente a la población, Tamaulipas ocupa uno de los primeros lugares.
Tamaulipas y sus habitantes son el damnificado por antonomasia de la violencia y la inseguridad. Para quienes aquí radican la llegada de militares, marinos y policías federales no se ve reflejada en la recuperación de la paz.
Y se puede afirmar, sin temor a la equivocación, que Tamaulipas ha sido el estado más desdeñado por la federación en cuanto a destinar ayudas para salir del atolladero en que se encuentra.
Hoy, a más de 13 años de guerra contra los llamados grupos de la delincuencia organizada, Tamaulipas está sumido en su peor crisis económica y social.
No hay crecimiento económico, no hay obras, no hay programas sociales, el desempleo en determinadas regiones es abrumador. Las familias han emigrado en busca de mejores condiciones de vida.
Hasta hoy no existe ningún plan de rescate de esta entidad que posee condiciones extraordinarias por su ubicación geográfica, su clima y su diversidad, para ser un estado pujante, evolucionado y en constante desarrollo.
Las respuestas desalentadoras que da Francisco García Cabeza de Vaca a los reporteros que lo cuestionaron esta semana acerca del recorte de los recursos destinados al estado por la federación hacen ver que los motivos políticos, una vez más se imponen dejando a los habitantes desprotegidos.
Los pleitos que se traen los panistas con los morenistas y en medio los priistas tratando de sacar provecho, muestran que Tamaulipas es tierra de nadie. Todos meten la mano para obtener algo, no les importa nada más.
Sin embargo, dentro de ese panorama, Tamaulipas podría representar mucho para la administración morenista. Si aquí se pone en práctica un verdadero programa dirigido, supervisado y medido, que sea un traje a la medida de las necesidades del estado, pudiera convertirse en el ejemplo vivo de que se pueden pacificar los territorios invadidos por los grupos delictivos.
Aquí hace falta la Guardia Nacional, pero también recursos para formar policías, se necesitan programas preventivos, simultáneos a la labor de contención del delito.
Sin esas dos vertientes de trabajo, Tamaulipas continuará siendo tierra de nadie.
PIDEN CAUTELA
La organización México Unido contra la Delincuencia, a través de Lisa Sánchez, pide que antes de lanzar las campanas al vuelo, hay que esperar a ver como saldrán las leyes secundarias que regularán la participación militar, la fiscalización de las Fuerzas Armadas y su participación en tareas de seguridad pública en el marco de la Guardia Nacional.
Correo electrónico: [email protected]


