Una consulta con mucha turbulencia

Últimas Noticias

La no aceptación de tantos errores sobre la consulta popular del nuevo aeropuerto me preocupa, y demasiado, porque la buena intención de pedirle la opinión a la ciudadanía en algunos temas me parece bastante positiva, pero en este caso hubo “demasiada turbulencia”. Y terminará: “con un pésimo aterrizaje”.

Para empezar las urnas debieron colocarse en los aeropuertos más importantes del país, o en todos para que no hubiera cuestionamientos de por qué en unos sí y en otros no. Pero abrieron la consulta a toda la población.

Hay que aceptar que pese a que las tarifas de avión se abarataron cuando aparecieron las compañías de bajo costo, un alto porcentaje de los mexicanos nunca se ha subido a un avión y, obviamente, menos han aterrizado en el aeropuerto de la CDMX y caminado por sus pasillos.

En Monterrey, por ejemplo, familias de escasos recursos se habrán acercado a los aeropuertos Mariano Escobedo y del Norte para ver el despegue y la llegada de los aviones, helicópteros y avionetas porque los papás fueron llevados por la curiosidad y los sueños de los niños de ser pilotos.

Entonces qué validez tendrá la opinión de esa inmensa mayoría de mexicanos a la pregunta de que si prefiere la ampliación de los aeropuertos de CDMX, Toluca y Santa Lucía, o el polémico proyecto de Texcoco.

Anoche lo escuché de un analista en un programa de televisión y hoy de boca de mi hija, con quien comparto simpatías por el presidente electo: “Lo mejor que le puede pasar a Andrés Manuel López Obrador es que gane la opción Texcoco”.

Sin embargo ante esta posibilidad se tomaría como la primera gran derrota de AMLO todavía sin tomar posesión, porque él y sus colaboradores han apoyado siempre la opción contraria por su hediondez a corrupción.

Pero viendo fríamente lo que está sucediendo, claro que es mejor que gane Texcoco, pues López Obrador se verá ante los ojos del mundo como el presidente que, sin serlo, instauró las consultas populares en México escuchando al pueblo.

Un pueblo que le puso piedras y cadillos en los zapatos con los cuales caminará seis años… y eso que todavía no empieza la cuarta transformación.

- Anuncio -

Columnas

- Anuncio -