En nuestro rancho siempre hemos dicho en tono irónico o sarcástico “¡viejo brujo!” o “¡brujo!” para referirnos a alguien que le atina a algo tan obvio, quien comenta o habla de algo de lo que ya todos sabemos, cuando alguien trata con exactitud un tema muy conocido. Pero en las palabras del obispo de Ciudad Victoria, monseñor Antonio González Sánchez, un hombre de gran valía, de palabras duras, de verdades desnudas, lo que vale no es el tema, sino que alguien con grandes pantalones… o faldones, lo diga.
UN SABIO ESTE HOMBRE
Son ya tres o cuatro veces que citamos algunas declaraciones del obispo victorense, de esas extremadamente certeras, incómodamente correctas y todos los calificativos aprobatorios y ejemplares que usted quiera ponerle mi estimado lector. Esta nueva vez el jerarca católico la volvió a hacer. Acaba de opinar, entre otras, que se debe legislar para que los partidos polacos dejen de recibir recursos del estado (pueblo). ¿Llenaron lo les guisamos otro huevito?
AGREGÓ EL PRELADO:
“Algunos organismos políticos no aportan nada a la democracia y solo sirven de comparsa a otros”. “¡Hey no tire mi Obi!” Dicen que en Vicky City salió Gustavo Cárdenas a reclamarle al religioso. Y aún hay más en las palabras del señor de la sotana: “Lo que hace pensar que sus dirigentes lo ven como un negocio, para seguir manteniendo su registro y continuar recibiendo presupuesto del erario”. Neta que yo lo compro a ese señor de la iglesia.
REMATE PICADO, DE CABEZA
Chútense esta siguiente de monseñor Antonio González Sánchez: “Hay muchos partidos que ahí están recibiendo recursos, pero que realmente no presentan competencia, ahorita son muchos candidatos al gobierno, son ocho, pero ¿cuántos realmente competirán? Si acaso tres, sin embargo esto es una cadena”.
¡TÓMALA BARBÓN!
Y luego, cual si con el anillo de obispo se aventase un sape a la mera coronilla de varios vividores, dijo: “Luego siempre son los mismos que se adhieren o se alían a otro, es decir, nunca compiten solos” ¡Chúpale pichón!
Y QUE LOS MATA A TODOS
“En cada elección, es el mismo cuento, hay partidos familiares, es una costumbre que yo creo se hizo ley… ¿Por qué el gobierno tiene que apoyarlos, si alguien quiere fundar un partido, que lo haga con recurso propios”. De plano que don Toño, es un hombre muy bragao. Ni el Tigre Toño del señor Kellog´s, nos salió tan fiera como el obispo de Victoria.
Y TODAVÍA NO EMPIEZA
Cambiando de tema. Dicen que un bato que va buscando un hueso en el congreso cuerudo ya no se las puede, pues le tienen prohibida la “tetera” y es por eso que tiene que llegar por las noches a su casa, a beberse hasta el agua de los floreros y el contenido de la “nica” del abuelo. Dicen que su padrino y su partido, lo tienen “jurado”, o sea, nada de alcohol, hasta que no pase la elección. Juran que el bato trae un delirium tremens por la abstinencia del chupe, que ya no ve la hora en que se acabe este relajo de las votaciones.
PULSO MARAQUERO
Lo malo es que las campañas para curuleros todavía no inician, pero este mono ya no las puede, pues se trae una “seca” gacha. Y que ahora que está en cursos de politiquería, candidaturas, campañas, discursos, rollos y otras marranadas, cuando le citan la palabra “sufragio”, cree que es un tarro bien helado. Y cuando le dicen “urna” se imagina que es una jarra de Indio, de esas de La Regio, que la sacan del conge y todavía le sale “humito” y su burbujeante líquido negrusco, como él, -como el hombre del que estamos hablando- se le figura que pronto va a resbalar por su reseca garganta, cual río Bávaro.
ELEFANTES ROSAS…
…Unicornios celestes, sirenitas sicodélicas, arcoiris de chamoy con gomitas de ositos Ricolino y una gran paletota Payaso se le aparecen a este pobre hombre, al que se le ocurrió jugar al político. Lo único seguro que sabemos es que la noche del 5 de junio, el tipito este se va a poner una “sopapedón” de pronóstico reservado. Va a llegar a su casa –si es que llega- agarrándose hasta de los zancudos. La vertical se le caerá gacho, tanto como sus ansias diputeriles.
¡ARRIBA LA CHINA HILARIA!
Al bato le valdrá un camote quien gane, a él lo único que querrá es un buen baño, pero no crean que una ducha, sino un bañonete enorme, una tinota marca Acme, bien llena de marranilla, rebosante de cubitos de hielo. Que si le dicen que ganó y que se va para Victoria, el pensará en la única Victoria que le interesa, o sea la de la Cervecería Modelo de México. ¡El bato es Pedrísimo! Tanto que su candidatura, fue más bien, un “stand by” para tratar de limpiar un poquitín el hígado encebollado que se carga. Y también los riñones tapados, como los de los cabritos de “El Principal”.


