Fotos: Andrea Jiménez
Guadalupe, N.L.-
Luego de que el pasado sábado la afición de Monterrey abucheara a su equipo en el empate con Xolos -sobre todo a Avilés Hurtado por fallar un penal-, en el partido de copa contra el Correcaminos, donde los del cerro de La Silla se impusieron 3 goles por 1, el colombiano salió de la cancha entre aplausos, mientras que Julio Cruz fue nuevamente rechazado al entrar al terreno del BBVA Bancomer.
Y es que la afición no le perdona el corte de manga que les lanzo cuando los hinchas reclamaban la falta de goles en los últimos partidos.
Esta vez fue diferente en un estadio que no tenía más de 20 mil personas.
Al minuto 18′, Jorge Benítez filtró una pelota para Jonathan Urretaviscaya y éste mando un centro para Avilés Hurtado.
El colombiano intentó meter la pelota de ‘taconcito’ pero no la alcanzó a tocar y se pasó de largo, sin embargo como el defensa del cuadro victorense, Alejandro Moreno, venía con las piernas extendidas, tocó el esférico intentándolo en su propia portería.
Al minuto 22′ parecía que se venía el empate cuando el silbante marco la pena máxima contra los de casa, pero Juan Pablo Carrizo -quien por cieto fue el jugador del partido- atajó el tiro y lo mandó a la esquina.
Siete minutos después vendría un penalti para Rayados, cuando Lucas Meza rozó la bola con el hombro.
Carlos el ‘Pato’ Sánchez se encargó de cobrar desde el manchón y anotó el segundo para la pandilla para luego festejar como ya es costumbre, con el chiquitibum en compañía de los pocos fanáticos.
En una jugada a balón parado -al 35′- Jonathan Urretavizcaya mandó un centro que recibió Avilés Hurtado y la bajó con el pecho dejándosela a Jorge Benítez para que mandara el disparo desde dentro del área, dejando helada a toda la saga del Correcaminos.
Al 40′ Juan Álvarez se ganó la segunda amarilla y se fue del terreno de juego.
Al inicio de la segunda parte en un balón que filtró Julio Atilano, Luis Loroña fintió a
Carrizo y anotó el de la honra para el cuadro de Victoria.
Luego de ese gol, Antonio Mohamed tiró a su equipo a defender, en un segundo tiempo donde ya no hubo jugadas de peligro, salvo unas dos para los Correcaminos.








