Reynosa, Tam.- Una noche rockera y mágica fue la que vivieron miles de personas el pasado domingo en el concierto de División Minúscula y Sputnik, en donde además tocaron diversas bandas invitadas para ponerle sabor a la velada.
En punto de las 17:00 horas se abrieron las puertas de la plaza Engrei para recibir a la multitud que como en años anteriores, volvería a disfrutar de un concierto de rock masivo.
Los encargados de abrir dicho evento fueron los chicos de Don Bravo, Los Whats y Friki, quienes tocaron en el escenario del Barón Rosso prendiendo a la raza que se dejó caer en la enardecida tarde.
El escenario principal aguardaba para recibir a los Sputnik y a los originarios de Matamoros Tamaulipas, División Minúscula.
Se ocultaba la bola de fuego que calentó el cielo reynosense, cuando de pronto apareció Sputnik en la tarima para encender los ánimos de la multitud, misma que aunque estaba un tanto agobiada por el calor, no paró de mover el cuerpo al son de las guitarras.
Pasaban el tiempo y aquello se volvió un mar de locura cuando exactamente a las 22:08 horas aparecieron los de División en el escenario que prometía hacer volar los sentidos por el espacio.
“Como están Reynosa”, gritó Javier Blake, guitarrista y vocalista de División, al momento de subir a la tarima del ritual rockero que la Terraza de Memo Cobos hizo posible.
Posterior a la pregunta las miles de personas alzaron las manos y gritaron en una sola voz que retumbó por toda la plaza.
“Hace siete años que no nos encontrábamos, vamos a volar y viajar por el tiempo”, comentó Blake mientras el sonido de su guitarra comenzaba a apoderarse de la noche.
La banda rockera tenía “Sed” y eso fue lo que ofrecieron los matamorenses para iniciar aquel romance entre monitores y oídos, entre instrumentos y sentidos.
El ruido ensordecedor penetraba los oídos de quienes al ritmo de la música movían sus cabezas de arriba para abajo.
La gente coreaba los versos de cada tema, en especial los más exitosos a lo largo de la carrera de la banda matamorense.
Con intros especiales en cada canción, la agrupación hizo lo suyo en el escenario para fulminar los corazones palpitantes de la muchedumbre.
La oscuridad no pudo contra las ganas de hacerle el amor a “Las Luces de esta Ciudad” y en cada instante el rose de pasión se desbordó por la plaza Engrei haciendo sentir como si un “Sismo” la agrietara.
Los celulares se encendieron, y es que después de tanto tiempo los reynosenses querían guardar un recuerdo de aquella noche especial.
Eran las 23:31 horas y Javi Blake se despidió entre gritos y aplausos, sin embargo después de la insistencia de la multitud regresaron a la tarima para intentar olvidarse del mundo.
“Me tomé una pastilla, me juraron que haría olvidarme que no estás aquí”, se escuchó fuerte y estruendoso por toda la explanada del Baron Roso.
Finalmente se despidieron con “Voces” que quedaron afónicas de tanto gritar y cantar al ritmo de rock en un escenario mágico que regresó a los de División al 2009, última vez que visitaron Reynosa.
“Quiero agradecer a toda la gente que hizo posible este evento, a la Terraza de Memo Cobos y a todos ustedes por su apoyo”, expresó Javi antes de abandonar el escenario.





