México, D.F.-
La lluvia arreció por toda la Ciudad de México, pero Ágora pisó el escenario para detonar los primeros explosivos de la noche; el agua mojó la pólvora, pero no el ánimo en el Foro Sol.
A las 22:00 horas del pasado sábado Mötley Crue prendió la primera mecha, con “Saints of Los Angeles” y puso sobre pecho a toda la audiencia.
Con un escenario dominado por unos ventiladores que apaciguaban las llamas del infierno, Tommy Lee, Mick Mars, Vince Neil y Nikki Sixx saltaron al contraataque con “Wild side”.
“Saben? Me rompí un pie. Los chicos de Kiss me prestaron sus botas”, dijo Neil ante sus más de 55 mil seguidores. Vestidos con cuero, los glameros mostraron una escena ruda y que dignificaba la velada infernal: una chica simuló una sodomización con una guitarra y dio las armas para tocar “Shout at the devil”.
“Home sweet home” bajó la revoluciones durante el frente, la balada había cebado por un momento la chispa y elevó un abanico de luces turquesas.
“Rollercoaster of love”, cover de Red Hot Chilli Peppers, puso en un torbellino a Lee, quien giró dentro de un ciclón para atormentar a los fanáticos. “Dr. Feelgood”, “Girls, girls, girls” y “Kickstar my heart, agravaron el bombardeo, la gente aguantó el vendaval.
Kiss estaba a punto de incendiar el trazado del Autódromo Hermanos Rodríguez. Sus fieles empezaron coreando el tema “Detroit rock city”. Gene Simmons enfocado constante mente por las cámaras, aprovechaba para alimentar los rumores sobre su lengua una de las más satanizadas, con ella rasgaba las cuerdas.
En español, Paul Stanley reafirmó su éxtasis al ser este probablemente el último show en conjunto en una de las más importantes metrópolis mundo, previo al tema “I Love it loud”.
En “Firehouse” Gene aprovechó para fungir como un lanzallamas al escupir fuego de una antorcha.
Un avance de lo que se avecina en su próximo lanzamiento discográfico, “Hell or hallelujah” interpretado por la agrupación que demostró que aun preserva el calibre para sorprender a generaciones enteras esforzadas porque la indumentaria lograra armonizarlos con los integrantes de la banda.
Las imágenes de un ejército de gladiadores cubiertos por bestiales acompañaron a “War machine”.
Un momento de remembranza absorbió la escena.
“Shock me” irrumpió con un absceso de sicosis por parte de Gene donde, poseído por su propia lírica, escupe sangre en “God of Thunder”, y se vuela soportado por un arnés.
Paul quien en constante diatriba con sus fans mostraba su animación no podía perder la oportunidad de atravesar el recinto tocando su instrumento en “Love gun”.
“Lick it up” y “Black Diamond” iban despidiendo el concierto.
Los temas “I was made for lovin’ you”, “Cold gin”, “Rock and roll all nite”, dieron un destello de nostalgia a la atmósfera del lugar.

