Buenos Aires, Arg. / Abril 1.-
La muerte del ex presidente argentino Raúl Alfonsín (1983-1989) conmovió a miles de personas que se acercaron a su casa para despedirlo, en tanto que el gobierno decretó tres días de duelo en su honor.
Desde la mañana del lunes, cuando se dio a conocer que Alfonsín estaba muy grave, muchas personas se detenían ante los reporteros que hacían guardia en el edificio donde vivía el ex mandatario de 82 años para preguntar por su estado de salud.
Pero anoche, apenas se confirmó su fallecimiento, miles de personas comenzaron a acercarse a la casa en la que Alfonsín vivía en el barrio de Recoleta, en el centro de esta ciudad.
El ex gobernante, quien padecía desde hace un año cáncer de pulmón, murió víctima de una neumonía.
“Raúl, querido, el pueblo está contigo”, gritaban hombres y mujeres que lloraban la partida de un político que se convirtió en un símbolo de la democracia en un país que tuvo en Alfonsín a su primer presidente democrático después de la dictadura (1976-1983).
“La democracia, de luto”, “Murió Alfonsín, murió un demócrata”, “Un día muy triste para los argentinos”, “El adiós de un demócrata”, fueron los títulos mostrados en la televisión, e incluso algún canal dejó un permanente moño luctuoso en su pantalla.
En ausencia de la presidenta argentina Cristina Fernández, quien se encuentra en la Cumbre del G-20 en Londres, Reino Unido, el vicepresidente Julio Cobos decretó tres días de duelo en el país.
Por su parte, la familia del ex presidente informó que Alfonsín será velado este miércoles en el Congreso y después será enterrado en el histórico cementerio de Recoleta, el mismo donde se encuentran los restos de la legendaria Evita Perón.


