Perú.-
El insólito hecho se registró en el poblado peruano de Tantará, en la provincia de Huancavelica, cuando Jaime Rolando Urbina Torres tuvo la ocurrencia de tomarse unos tragos en la compañía de unos amigos.
Cuando de manera inesperada la Policía Nacional pasó por la colonia donde sostenían su alegre reunión rápidamente el presidente municipal y sus acompañantes corrieron a esconderse a unos féretros, para que las autoridades pensaran que eran víctimas del coronavirus.
Pero los agentes descubrieron que estaban alcoholizados y, como era de esperarse, todos fueron enviados a la comisaría, sin importar que se tratara del alcalde.
Perú es uno de los países de América Latina con mayor número de muertes y casos de Covid–19. De acuerdo con datos oficiales más de tres mil personas han muerto por el virus y se superan ya los 100 mil contagios.


