Hombres agreden a jovencita por tomar fotos sin querer

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Cd. de México.-
A través de la red social Facebook, una joven identificada como Dana denunció haber sido víctima de acoso y agresiones por parte de sujetos que se encontraban reunidos cerca del área de frontón de la Facultad de Ingeniería de Ciudad Universitaria, lugar que ha sido identificado como punto de venta de drogas.

De acuerdo con textos publicados en EL UNIVERSAL, presuntos narcomenudistas entran al campus de la UNAM montados en motonetas y se colocan en puntos estratégicos para vender enervantes: Los Bigotes, Las Islas, las facultades de Filosofía y de Ciencias Políticas, así como el frontón.

Se cree que los sospechosos pertenecen al cártel de Tláhuac, organización señalada por presuntamente dedicarse al narcomenudeo y a la extorsión en la zona sur de la capital.

Felipe de Jesús “N”, líder de este grupo, fue abatido por fuerzas federales hace casi dos semanas.

“Tuve que ir a C.U. para tramitar cosas de pasantes… el caso es que se me ocurrió irme caminando de la H. Polakas a las Islas”, comienza la narración de la denunciante, que comenzó su recorrido en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, cerca de la estación del Metro Universidad.

Dana indica que pasó por el área de frontón de Ingeniería y se percató de la presencia de vallas metálicas, recién instaladas por autoridades universitarias: “Se me ocurrió tomarle fotos”.

La joven declaró que no se percató que en el sitio a donde apuntaba con su celular había “un grupo de hombres (no estudiantes) con motoneta, gorras y cangureras”.

“Mientras yo tomaba las fotos estos no me quitaron la mirada encima, y con señas agresivas me decían prácticamente que ´le llegara´”, contó la muchacha: “Me sentí muy nerviosa, porque mi intención no era tomarle fotos a ellos (ni los había visto)”.

La estudiante dio a conocer que a unos 50 metros de las personas pasó un vehículo de vigilancia UNAM, pero los encargados de la seguridad del campus no se acercaron a los individuos y siguieron “de largo”.

“Me fui y apresuré el paso. En el trayecto me iba cuidando de que no me siguiera nadie, porque sabía que si eso pasaba lo primero que me iban a quitar era el celular y también me iban a agredir”, escribió la denunciante.

De acuerdo con la versión de Dana, se percató de que “había dos hombres, sin mochila y con ninguna pinta de estudiantes, siguiéndome, ambos por separado. Por un momento pensé que era mi invento y paranoia”.

Cerca de una estación del servicio de bicicletas que opera en Ciudad Universitaria, los dos hombres que la seguían, y uno más, abordaron a Dana “y me pidieron de forma agresiva mi celular”.

“Como pude les esquive y les dije que no les iba a dar nada, siguieron acosándome y yo resistiéndome”, denunció la muchacha.

Dana vio a algunos estudiantes y se les acercó para pedirles ayuda “fue ahí cuando estos tres me miraron de forma agresiva y se fueron”.

Tras la muerte de “El Ojos”, autoridades de la máxima casa de estudios dijeron esperar que el problema de narcomenudeo disminuya en la zona, pero otro es el sentir de Dana: “Esto evidencia que la UNAM, su personal y medidas de seguridad no están sirviendo de nada, más que para embrutecer las instalaciones del campus”.

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