Amieva ordena quitarlas del Metro e historiadores reprueban medida.
Ciudad de México.-
La decisión del jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, de retirar las placas con el nombre del ex presidente Gustavo Díaz Ordaz de cinco estaciones del Metro y de la Sala de Armas de la Magdalena Mixhuca causó polémica entre historiadores y el gobierno de la Ciudad de México.
Mientras que Amieva rechazó que con esta acción se borre la memoria histórica, al argumentar que las placas no eran patrimonio, historiadores calificaron la medida como “absurda” y “oportunista”, al realizarse en el aniversario 50 del movimiento estudiantil del 68.
Alejandro Rosas, historiador, aseveró: “Díaz Ordaz, para bien o para mal, es parte de la historia, una de represión y violencia, pero la historia está para juzgar, analizar, comprender y estudiar las condiciones como actuó en el 68. No es borrar así nada más”.


