Monterrey, N.L.-
Gracias a su incansable labor humanitaria, su entrega al prójimo y su legado de amor al servicio de los más vulnerables, Blanca Arizpe de Almaraz recibió el doctorado honoris causa.
Acompañada de su familia, el presidente municipal de Río Bravo, Miguel Ángel Almaraz Maldonado, y sus hijos Ángel y Alejandra, Blanca Arizpe subió al estrado para recibir el reconocimiento otorgado por el Instituto Mexicano de Líderes de Excelencia (MILEC), sabiendo que este honor no solo reconoce una trayectoria, sino una vocación de vida.
Blanca Arizpe es una mujer que ha entregado sus días, su energía y su amor a las familias que más lo necesitan. Una mujer que, sin buscar protagonismo, ha tocado vidas, ha escuchado corazones rotos y ha tendido la mano con firmeza y ternura a quienes más lo han necesitado.
Este Doctorado Honoris Causa no es solo un reconocimiento académico o simbólico, es un abrazo de gratitud de parte de toda una sociedad que ha sido testigo de su compromiso real, de sus jornadas incansables, de su presencia en los momentos difíciles, y de esa sonrisa que siempre llega acompañada de una solución, una palabra cálida o una acción concreta.
Desde el DIF Río Bravo, ha impulsado campañas, apoyos, programas y acompañamientos que han cambiado destinos, llevando no solo despensas o servicios, sino también esperanza y dignidad.
*Con información de Isaí Heredia.





