Monterrey, N.L.-
Poco a poco los efectos de la pandemia por el COVID-19 han comenzado a hacerse evidentes en la capital de Nuevo León y entre los primeros afectados está el comercio informal.
Cada jueves, desde hace años, sobre la calle Chiapas, entre Lago de Chapala y Nueva Independencia, en la colonia Ancira, un pequeño mercado rodante se instala para ofrecer sus productos.
Ahí es posible encontrar frutas, verduras, ropa usada, productos de la canasta básica y el resto de mercancías posibles de comprar en este tipo de mercados rodantes.
Aprovechando la cantidad de personas que acuden, residentes de los domicilios aledaños sacan sus mercancías para ofrecerlas.
Sin embargo la mañana de este jueves, el aspecto que luce este mercadito es deprimente; apenas un par de comercios se instalaron y nadie, en las calles cercanas, sacó sus productos para vender.
Los primeros que cayeron fueron los encargados de una lotería que aglutinaba a un importante número de personas. Hoy, la mayoría se les ha unido.
Son los efectos de un virus que no sólo mata personas, también al comercio informal.



