Monterrey, N.L.-
El secretario general de Gobierno en Nuevo León, Miguel Ángel Flores Serna, criticó la reapertura de carriles en el Arco de la Independencia, al considerar que se trata de una decisión política y no técnica, la cual podría agravar los problemas de movilidad en el cruce de Pino Suárez y Madero, en el centro de la capital regiomontana.
En entrevista, el funcionario estatal señaló que la modificación vial, impulsada por el Municipio de Monterrey, contempla ampliar carriles en la zona, lo cual generará más accidentes y congestionamiento.
“A mí me parece que definitivamente eso no es una decisión técnica, es una decisión política”, sostuvo lal término de la reunión semanal de la mesa de seguridad.
Explicó que pasar de seis a ocho carriles para posteriormente reducirlos nuevamente provoca embotellamientos y choques laterales, lo que, lejos de mejorar el flujo vehicular, incrementa el tráfico.
Flores Serna afirmó que su postura está basada en estadísticas de movilidad, las cuales, dijo, muestran que anteriormente se registraban más percances bajo un esquema similar al que ahora se pretende implementar.
Además, criticó que este tipo de intervenciones no se realizan en ciudades como París o Berlín, donde se prioriza la preservación de monumentos históricos y la movilidad peatonal.
El secretario general de Gobierno en la entidad también advirtió que la reapertura de carriles afecta a los peatones y pone en riesgo el valor histórico del monumento, al considerar que se está “destruyendo en lugar de construir” sin generar beneficios reales en la movilidad urbana.
En otro tema, el funcionario reconoció que hechos de violencia como una reciente ejecución en San Pedro Garza García encienden alertas en el Gobierno estatal.
Indicó que ya se implementan operativos coordinados con autoridades municipales y federales, incluyendo la Secretaría de la Defensa, para reforzar la seguridad en la zona.
Respecto al presupuesto, Flores Serna dijo que continúan las gestiones con el Congreso del Estado, para lograr acuerdos.
Confió en que pueda aprobarse antes del próximo Mundial de Futbol, aunque admitió que las diferencias entre las distintas bancadas legislativas han complicado el proceso.


