Monterrey, N.L.-
Juan Manuel Alvarado, presidente de la organización Familias Fuertes Unidas por México, convocó a miembros de la comunidad cristiana para pedir al Gobierno del Estado la pronta reapertura de templos e iglesias.
Catalogando sus activadas como “esenciales”, exigió a las afueras del Palacio de Gobierno que les permitieran volver a la normalidad y destacó que debido al estado de contingencia generado por el Coronavirus, los nuevoleoneses se encuentran en crisis emocionales, familiares y de convivencia.
“Les solicitamos de la manera más respetuosa al gobernador Jaime Rodríguez Calderón y a los 51 alcaldes reconsiderar nuestra labor como esencial para seguir siendo un factor de ayuda social en la difusión de valores familiares, espirituales y principios en nuestra sociedad.
“Nuestros ministerios como siervos de Dios son de gran importancia en estos tiempos ante los crecientes casos de violencia intrafamiliar y comunitaria”, mencionó.
Agregó que cerca de 350 centros religiosos del área metropolitana se han visto afectados por la pandemia, los cuales aglutinan a miles de integrantes de comunidades cristianas y evangélicas, y destacó que los aforos serán determinados por las autoridades estatales.
Asimismo, comentó que en los recintos implementarían las medidas sanitarias necesarias –uso obligatorio de cubrebocas, gel antibacterial y sanitización de instalaciones- , así como la sana distancia entre banca y banca.
“Las instrucciones que ellos nos den las respetaremos y para evitar aglomeraciones estableceríamos un honorario o cronograma para garantizar la seguridad física de los asistentes y que ningún creyente se quede sin recibir la palabra de Dios.
“Somos respetuosos que las autoridades han abierto restaurantes, el suministro de cervezas y la próxima reapertura de centros comerciales. Buscamos volver pronto a nuestras actividades y queremos respetar el rango de autoridad, ya somos 40 asociaciones que firmamos, las cuales engloban a cientos de iglesias”, finalizó.


