El 13 de septiembre se develó el busto del arquitecto, director y fundador de la Facultad de Arquitectura de la UANL, Joaquín A. Mora. La pieza es creación de David González.
Monterrey, N.L.-
Por su aportación a la construcción de una Ciudad Universitaria comprometida con la formación de sus estudiantes, además de contribuir a la difusión del arte y la cultura entre la comunidad, la Universidad Autónoma de Nuevo León develó el busto del arquitecto Joaquín A. Mora Alvarado en la Plaza de los Universitarios Ilustres.
Reunidos en la explanada de Ciudad Universitaria y bajo el lema de “Alentar la flama de la verdad”, familiares, amigos, autoridades académicas y administrativas de la UANL rindieron homenaje a quien fue el director fundador de la Facultad de Arquitectura (FARQ).
Mora Alvarado concluyó sus estudios de arquitectura en 1931 en la Universidad de Texas. Instalado en una casa de asistencia en Monterrey, el joven originario de Durango, comenzó a trabajar en la construcción regia cuando apoyaba en las remodelaciones del Colegio Civil.
Mora, el arquitecto del ideario universitario
En 1943, Joaquín Mora se integró a la Asociación Social Universitaria. Así, comenzó la gran cercanía con la UANL y una estrecha relación con Raúl Rangel Frías.
Tiempo después, en 1948, dirigió por tres años la recién creada Facultad de Arquitectura y a ejercer con pasión su gran amor por el arte.
Durante el año que comenzó su rol de director, se reveló la identidad del proyecto ganador para el nuevo escudo y lema de la UANL.
Bajo el seudónimo de “Cástor y Polux”, Mora y Enrique C. Livas colocaron el lema “Alere flammam veritatis”, el cual ha permanecido durante 70 años.
El fundador de la FARQ se distinguió por su capacidad de trabajo, espíritu creativo, pensamiento analítico, su sensibilidad humana y su alta responsabilidad social.
Prueba de ello –posterior a la develación del busto–, se inauguró la exposición Andanzas y sueños de Don Quijote en la Capilla Alfonsina.
La muestra consta de 33 piezas entre acuarelas y óleos de Joaquín Mora, inspiradas en el universo de la gran obra de Miguel de Cervantes.
Durante su actividad como personal administrativo de la UANL, el arquitecto trabajó en el diseño de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica, la Facultad de Ingeniería Civil, el Hospital Universitario, la Torre de Rectoría y el Estadio Universitario.
“En este significativo mes de septiembre en que celebramos la fundación de nuestra Institución, la Universidad honra la vida y el trabajo y la trascendencia del apreciado arquitecto Joaquín Antonio Mora Alvarado, colocando su escultura en la Plaza de los Universitarios Ilustres.
“La historia de la Autónoma de Nuevo León es la historia de los grandes universitarios que han sido parte fundamental de la evolución y transformación de la misma”, dijo Rogelio Garza Rivera, Rector de la UANL.
Palabras del rector:
Mtro. Rogelio G. Garza Rivera
Muy buenos días tengan todas y todos ustedes.
Saludo al Presidente de la Honorable Junta de Gobierno, Maestro Marco Antonio Méndez Cavazos, así como a los demás integrantes de la misma y de la Honorable Comisión de Hacienda.
Con respeto y aprecio saludo a los familiares de don Joaquín A. Mora, a sus hijos Héctor Javier y Gerardo, nietos y bisnietos.
Agradezco la presencia de miembros de mi equipo de trabajo, así como de directoras y directores de dependencias académicas, del secretario general del sindicato, y de manera especial la de nuestros apreciables compañeros ex rectores.
Estimado maestro David González, escultor de la obra.
Saludo a los miembros de la Sociedad de Historia, Geografía y Estadística de Nuevo León que se encuentran con nosotros
Apreciable familia universitaria y comunidad académica de la Facultad de Arquitectura.
Invitados especiales.
Sean todas y todos ustedes bienvenidos a esta solemne ceremonia en que la Universidad Autónoma de Nuevo León reconoce la trayectoria de un destacado universitario, ex Rector y artífice de la construcción de Ciudad Universitaria.
En este significativo mes de septiembre en el que celebramos la fundación de nuestra institución, la Universidad honra la vida, el trabajo y la trascendencia del apreciado Arquitecto Joaquín Antonio Mora Alvarado, colocando su escultura en la plaza de los Universitarios Ilustres.
Sin duda, la historia de la Autónoma de Nuevo León es la historia de los grandes universitarios que han sido parte fundamental de su evolución y transformación, como lo son :
Alfonso Reyes, José Eleuterio González, Raúl Rangel Frías, José Alvarado, Juan Manuel Elizondo, Pedro de Alba, Eduardo Aguirre Pequeño, Genaro Salinas Quiroga, Alfonso Rangel Guerra y, por supuesto, don Joaquín A. Mora.
Por ello, celebramos la obra y el legado del Arq. Mora quien se distinguió por su capacidad de trabajo, su espíritu creativo, su pensamiento analítico, su sensibilidad humana y su alta responsabilidad social.
Como uno de los muchos testimonios tenemos la interesante muestra que inauguraremos en unos momentos en la Capilla Alfonsina, con la exposición pictórica del Arq. Mora, “Andanzas y sueños de don Quijote”. Los invitamos a todas y todos ustedes a visitar esta magnifica exposición conformada por acuarelas, pintura al óleo y dibujos, todos con el tema de El Quijote de la Mancha.
Quizás su admiración por este personaje y por Miguel de Cervantes Saavedra, se relaciona con la valentía y determinación de don Joaquín para enfrentar los retos del destino. Al respecto recordamos una frase de El Quijote:
Correr a donde los valientes no se atrevieron; alcanzar la estrella inalcanzable. He aquí mi destino.
En ese sentido, el Arq. Mora, enfrentó al destino con actitud firme y serena para alcanzar lo que a otros les parecía inalcanzable. Vivió una vida plena fundamentada en sólidos principios y valores que armonizó con su quehacer institucional y personal: con la arquitectura, la educación, la cultura, el arte, la familia, y por supuesto, la Universidad.
Compañero y amigo entrañable de otro gran universitario,Raúl Rangel Frías, compartió experiencias con él desde mediados del siglo pasado en el Departamento de Acción Social Universitaria, cuya misión era la de difundir la cultura y ponerla al servicio de la sociedad.
Asimismo, desarrolló una amistad personal con Alfonso Reyes Aurrecoechea, Francisco M. Zertuche, Manuel Martínez Carranza y Enrique C. Livas, entre otros distinguidos universitarios.
Fue promotor de la creación de la Facultad de Arquitectura y nombrado director fundador de la misma en 1948, y en esa época, realizó el diseño del edificio de la Facultad de Medicina, así como de otras dependencias académicas.
Sin duda, un aspecto de gran relevancia de nuestro homenajeado fue su creatividad y sensibilidad artísticas, demostradas al haber sido ganador, junto con Enrique C. Livas, del concurso convocado por el H. Consejo Universitario para elaborar el lema y el escudo representativos de la Universidad.
Así, el diseño del escudo en formato circular y el lema: Alere flammam veritatis –“Alentar la flama de la verdad”–, se comenzó a usar hace precisamente 70 años, en 1949, formando desde entonces parte fundamental de nuestra identidad.
Posteriormente, en reconocimiento a su trayectoria y perfil profesional, su compromiso universitario y su capacidad para trabajar en equipo, el arquitecto Mora fue designado rector de la Universidad por el gobernador Rangel Frías en 1958, año en que se inauguran los edificios de las facultades de Derecho e Ingeniería Mecánica y Eléctrica, los laboratorios y talleres generales y la Alberca Olímpica.
De esta manera, durante su gestión enfrenta el gran reto histórico de llevar a cabo la titánica tarea de construir la Ciudad Universitaria.
Así, en 1959, da inicio a la construcción de los edificios de la Facultad de Ingeniería Civil y de la Facultad de Comercio y Administración, y en el verano de ese año, anuncia el inicio de la Torre de Rectoría, del Estadio Olímpico Universitario y de la Facultad de Arquitectura.
También es destacable que, en paralelo a la determinacióncon que dirigió los destinos de nuestra Institución y la construcción de Ciudad Universitaria, el rector Mora dejaestablecidos: el Centro de Estudios Humanísticos, la Orquesta Sinfónica, el Patronato Universitario, la Librería Universitaria y la Imprenta Universitaria.
En otro orden de ideas, una de sus facetas importantes fue sin duda alguna la de acuarelista destacando por su magistral manejo de la técnica pictórica y por las series de El Quijote y Las mil y una noches, por lo que se le considera como uno de los mejores acuarelistas a nivel nacional.
Sin duda, son muchas las virtudes y muchas las aportaciones de nuestro homenajeado para la Universidad y para los universitarios que serían imposibles de enumerar en este evento en el que le ofrecemos el mayor de nuestros reconocimientos.
Él forma parte de nuestra historia, porque ayudó a construirla; forma parte de nuestro presente, porque las aulas e instalaciones que construyó, siguen siendo fuente inagotable de saber y ; forma parte de nuestro futuro, porque la flama de la verdad, seguirá resplandeciendo cada vez con más intensidad para que las nuevas generaciones de universitarios trasciendan mediante la búsqueda del bien común de la sociedad.
Apreciables asistentes a esta ceremonia:
Para los universitarios, don Joaquín A. Mora es uno de los faros luminosos de nuestra Alma Mater, que nos deja un valioso legado de trabajo, transformación y trascendencia.
Ahora en reconocimiento a su compromiso, entrega y lealtad, a lo que él hizo por la Universidad, la Universidad lo honra, reuniéndolo con su entrañable amigo don Raúl Rangel Frías y con otros grandes en esta rotonda de los universitarios ilustres.
Para finalizar quisiera recordar con respeto y admiración el pensamiento, que en Breve semblanza de mi padre, expresara su hijo Héctor Javier Mora Salazar, que resumen la esencia, y la trascendencia, de nuestro apreciado maestro :
En conclusión, mi padre fue un hombre de carácter fuerte y, a la vez dulce, afable, sensible y cariñoso, quien, además de haber sido un gran amigo de sus hijos y amante de su esposa, fue dotado con un fino don de gente, lo que le permitió cultivar grandes amistades en los diversos ámbitos de la cultura.
Felicidades y muchas gracias.


