Monterrey, N.L.-
Y al caer la noche, la puerta principal del Palacio de Gobierno se iluminó, pero por las llamas que la consumían. El incendio premeditado fue el cierre de una marcha pacífica que se tornó violenta por un grupo radical casi al final del trayecto.
Como cada año, los mensajes de repudio y exigencias fueron plasmadas con aerosol sobre edificios públicos y comerciales, que hoy amanecieron con pintas moradas y verdes.
Algunos sitios como el Palacio de Cantera, la presidencia municipal de Monterrey, el edificio Kalos, la Catedral de Monterrey, el Museo Marco y decenas de locales que rodean la Macroplaza corrieron con la misma suerte.
Hoy por la mañana, trabajadores de limpieza ya laboraban a marchas forzadas para limpiar la fachada del Palacio de Gobierno y la Explanada de los Héroes.
La catedral de Monterrey, por ejemplo, desde temprano arrancó trabajos para quitar las pintas y dos horas después ya se veía como antes de la marcha.












