Monterrey, N.L.-
El pavorreal gluglutea a la hora de clases. Ahora que inicia el verano en el Tec de Monterrey para los alumnos, quienes asisten cómodamente en shorts y camiseta, escuchar el canto de estas aves es cotidiano. En el Campus Monterrey es común ver desfilar por los pasillos patos silvestres, gallinas de Guinea, hay gatos, ardillas en los árboles y varios venados transitan entre los jardines del lugar.
La idea de impulsar el respeto a la naturaleza inició en los años noventas, pero los patos han tenido siempre su estanque frente a Aulas I, donde convivieron con otras especies diversas, entre ellas los patos pichichi, el real mexicano y canadienses.
Cuando tienen crías los patos es todo un espectáculo ver a los polluelos seguir en fila india a sus mamás, lo que causa simpatía a los estudiantes, quienes no dudan en tomarles una foto con su celular.
La recomendación es no darles de comer a los animales, porque se ha visto que estos han perdido el miedo a los alumnos, quienes les ofrecer frituras y pastelitos, lo que les puede enfermar al causarles un malestar estomacal.




