Descuartizadores de Reynosa confiesan crimen

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Reynosa, Tam.- Un sujeto asesinó a hachazos a un conocido que, según dijo, intentó violar a su esposa y luego, con la ayuda de su hermano mutiló el cadáver, lo echaron en una maleta y lo arrojaron a una calichera.

El horrible asesinato ocurrió desde el pasado 2 de mayo pero quedó al descubierto hasta el sábado pasado, cuando la esposa del asesino material, presa del remordimiento, acudió ante las autoridades a revelar lo ocurrido.

El cadáver cercenado fue encontrado la tarde de sábado dentro de una maleta en una calichera cercana a la colonia Lomas del Pedregal.

De acuerdo con las investigaciones de la Policía Ministerial, la víctima mortal, que vivía en la colonia Naranjito y hasta ayer no había sido identificada, estuvo tomando bebidas embriagantes con su victimario Bernabé Alanís Huerta, de 25 años de edad la madrugada del lunes 2 de mayo.

Según Alanís Huerta días antes su esposa Karina Ramos Salas le dijo que aquel hombre, quien era su amigo, había intentado violarla.

La víctima fue descrita como un hombre alto, corpulento y de tez morena.

Por ello, según el criminal, aprovechó que su amigo se durmió y lo atacó con una hacha, propinándole heridas en el rostro y en la cabeza, dejándolo así en su casa, donde se desangró y perdió la vida.

Luego Bernabé abordó un taxi para retirarse, pero en el camino le habló por teléfono a su hermano Enrique a quien le contó lo ocurrido y ambos acordaron deshacerse del cadáver.

Minutos después los hermanos regresaron a la escena del crimen, donde mutilaron el cadáver –al parecer con el mismo hacha-, lo metieron en una balsa y lo envolvieron con una cobija y una sábana para luego depositarlo en una maleta.

Posteriormente lo llevaron a la calichera cercana a la colonia Lomas del Pedregal.

Al pasar los días, algunos vecinos del sector comenzaron a percibir olores nauseabundos, pero pensaron que se trataba de algún animal muerto.

Sin embargo, 15 días después del homicidio, la declaración de Karina Ramos Salas reveló la negra historia.

Una vez que el cadáver de Bernabé Alanís Huerta, de 25 años de edad, fue rescatado, el Ministerio Público dio fe del deceso, mientras ambos hermanos declaraban en torno a la forma en que ocurrieron los hechos.

Los hermanos confesaron el asesinato por lo que fueron apresados, mientras que la mamá de ambos, Guillermina Huerta Zavala, de 40 años, quedó también bajo investigación supuestamente por haber encubierto los hechos.

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