Guadalupe, N.L.-
Las familias afectadas tras el incendio en la colonia El Ranchito, en el municipio de Guadalupe, se han negado a ser reubicados, en un lugar en donde puedan estar regularizados.
Hoy se cumple una semana del incendio en donde 80 familias perdieron sus hogares, según el censo realizado por el municipio fueron 262 personas afectadas tras el siniestro de los cuales 57 son menores de edad.
La alcaldesa de Guadalupe Cristina Díaz, acompañada del Director del DIF del municipio, Tomas Montoya, acudió al lugar para llevarles algunas cosas que la administración se había comprometido.
Parrillas y tanques de gas, colchonetas, camas, ropa, lamina, barrotes, despensas y otros artículos de primera necesidad, fue el apoyo que recibieron las familias.
Sin embargo, Díaz dijo que también se les había ofrecido un nuevo sitio para poder vivir, y la gente se ha negado aceptar el apoyo que les ofrece Fomerrey, ya que están muy arraigados al lugar.
“E viernes, por instrucciones del gobernador, asistió el director de Fomerrey, Eugenio Montiel, estuvo ofreciendo la posibilidad de quienes quisieran, tuvieran esta oportunidad; porque es una verdadera oportunidad de vivir ya en un lugar regularizado, tener una vivienda propia y bueno están demasiado arraigados aquí, a su oficio, al lugar donde viven, verdaderamente no mostraron interés, otros preguntaban pero a la hora de levantar el censo que traía la mesa de Fomerrey lo pensaban”, afirmó Díaz.
Asimismo, la alcaldesa dijo que la oportunidad está abierta para que cuenten con un predio en donde vivir, y se respetara sus derechos humanos.
“Por lo pronto debemos ser solidarios con ellos, respetar su derechos humanos de tener un techo donde cobijarse y estamos dando el apoyo para que vuelvan a instalar sus techos e inicien de nuevo su hogar”, comentó la alcaldesa.


