Reynosa, Tam.-
La reducción gradual de la jornada laboral representará uno de los principales retos para las empresas mexicanas durante los próximos años, particularmente para las pequeñas y medianas empresas, señaló Fidel Antuña Batista, presidente nacional de la Comisión Nacional Laboral de Coparmex.
Explicó que el proceso comenzará en 2027, cuando la jornada semanal pase de 48 a 46 horas, para posteriormente reducirse dos horas cada año hasta llegar a las 40 horas en 2030. Ante este escenario, las empresas deberán reorganizar turnos y procesos para evitar afectaciones a su productividad.

Retos para las Pymes y Productividad
Antuña Batista señaló que las industrias con operaciones continuas ya cuentan en algunos casos con esquemas de varios grupos de trabajo, por lo que podrán realizar ajustes en sus roles. Sin embargo, reconoció que las condiciones no son iguales para todas las empresas y que las pymes enfrentarán mayores dificultades para adaptarse.
El representante empresarial sostuvo que el reto será encontrar esquemas que permitan cumplir con la nueva jornada sin provocar cierres de negocios o un crecimiento de la informalidad. Para ello, consideró necesario elevar la productividad mediante una mejor organización del trabajo y el uso de nuevas tecnologías.
Capacitación y Futuro Laboral
También destacó la importancia de capacitar y reconvertir a los trabajadores ante el avance de la automatización y la inteligencia artificial. Señaló que estas herramientas no necesariamente significarán la desaparición de empleos, pero sí modificarán las habilidades que requieren las empresas.
Para Antuña Batista, el futuro laboral estará marcado por la combinación de menores jornadas, mayor productividad y trabajadores mejor capacitados, con el objetivo de mejorar la calidad de vida sin perder competitividad.
Para más información, consulta la Coparmex Nacional.
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