Reynosa, Tam.
Aunque actualmente el flujo migratorio se mantiene tranquilo en Reynosa, la Casa del Migrante Senda de Vida brinda refugio a alrededor de 100 personas, entre ellas tamaulipecos que han sido deportados de Estados Unidos y que requieren apoyo para localizar a sus familiares y regresar a sus lugares de origen.
Hector Silva, director del albergue, explicó que algunos de los tamaulipecos permanecieron entre 10, 15 y hasta 40 años en territorio estadounidense, por lo que al regresar ya no reconocen las ciudades donde nacieron o tienen dificultades para recordar sus direcciones.
Senda de Vida auxilia a connacionales tras su retorno
“Tenemos familias que han llegado con nosotros que son de aquí del estado, que han tenido entre 10 15 y hasta 40 años en los Estados Unidos y muchos de ellos ya no reconocen la ciudad”, señaló.
Entre los municipios de origen de algunas de estas familias se encuentran Aldama, Ciudad Mier y El Mante.
De acuerdo con Silva, algunos deportados optan por permanecer unos días en el albergue mientras esperan que sus familiares lleguen a Reynosa para recogerlos, mientras que otros requieren apoyo para ser ubicados y trasladados.
Coordinación para facilitar el reencuentro familiar
En estos casos, es el Instituto Tamaulipeco para los Migrantes quien brinda información y apoyo para localizar a las personas y facilitar su regreso a sus lugares de origen.
Silva agregó que el albergue también ha recibido personas procedentes de países como Honduras y Cuba.
El entrevistado indicó que ante esto, el albergue continúa proporcionando alojamiento y apoyo básico a las personas deportadas mientras realizan las gestiones necesarias para regresar con sus familiares o a sus lugares de origen.

Para conocer más detalles sobre los programas de atención a repatriados, consulta el Portal Oficial del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes.


