Bélgica.-
Lucas, nacido en Bélgica, tenía solo seis años cuando fue diagnosticado con uno de los cánceres cerebrales más agresivos en niños.
Se trataba de un glioma en el tronco cerebral, una enfermedad considerada incurable.
Tras agotar opciones y viajar a Francia, fue tratado con un medicamento experimental que aún estaba en fase de ensayo clínico.
Las resonancias mostraron algo nunca antes visto: el tumor desapareció por completo.
Investigadores advierten que esta recuperación se debe a una mutación específica de este caso, y que pueden pasar más de 10 años para que la comunidad científica produzca una cura.
Aún así, hoy en día y con 13 años, Lucas va la escuela, le gusta el deporte y es considerado el primer niño en el mundo curado de este tipo de cáncer, dando esperanza a miles de familias.


