Reynosa, Tam.- El taxista de Río Bravo que falleció desangrado en una casa deshabitada de la colonia San José tras haber sido herido en el cuello fue asesinado por un obrero de una maquiladora, quien se encontraba ebrio y drogado, mismo que ya fue detenido por la policía.
La Policía Ministerial del Estado capturó al presunto homicida del ruletero Jesús Hernández Chaires, de 45 años de edad en la azotea de un domicilio cercano al sitio donde ocurrieron los hechos.
El acusado fue identificado como Epifanio Flores Morales, de 28 años de edad, quien labora en la maquiladora Motores de Reynosa y tiene su domicilio en la calle Circunvalación 13 de la colonia Las Cumbres; es originario del estado de Veracruz.
De acuerdo con la información de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) el ahora detenido fue apresado a escasos metros del lugar del crimen ocurrido en la calle Santo Tomás de la colonia referida.
Se presume que el móvil del asesinato sea el asalto, pero la fiscalía profundiza en las indagaciones, pues también corrió la versión de que el asesino discutió y forcejeó con su víctima.
Los elementos que capturaron al obrero Flores Morales dijeron que estaba ebrio y drogado, y que llevaba consigo un cuchillo de unos 15 centímetros, el cual habría usado para dar muerte al taxista.
El arma homicida con cachas de color negro estaba manchada en sangre y el tipo les dijo a los policías que había discutido con una persona.
Como se informó, el taxista Jesús Hernández Charles, de 55 años de edad laboraba para la base Río Bravo y tenía a su cargo el taxi número 12.
Se presume que el asesinó abordó el taxi en Río Bravo y en el camino, alrededor de las 16:00 horas tuvo una discusión con el ruletero, a quien condujo hasta la calle Santo Tomás de la colonia San José, donde lo obligó a que se estacionara en la cochera de una casa abandonada.
Ahí, mientras el taxista estaba sentado frente al volante, el sujeto le infirió una herida profunda en el cuello de unos 14 centímetros, para luego darse a la fuga.
Buscando ayuda, el taxista Jesús Hernández Charles se introdujo en la casa abandonada y subió a la planta alta, de donde enseguida, a través de un pequeño patio brincó a la casa contigua, la número 104 de la calle Santo Tomás.
Sin embargo esa vivienda también estaba deshabitada, y para mala suerte del taxista, quien se desvaneció en la parte frontal tras haber perdido mucha sangre, el portón de esa casa estaba cerrado con un candado, lo que dificultó el rápido acceso de los socorristas.
Ahora el presunto asesino es investigado por el Ministerio Público y se espera que en las próximas horas sea consignado.


