Cd. Victoria, Tamps.-
La inminente llegada de la Cuaresma no ha logrado levantar las ventas en el mercado municipal de Ciudad Victoria, por el contrario han bajado hasta en un 80 por ciento, aseveró Marina Pérez Hernández.
Y es que de acuerdo lo informado por la representante de los locatarios, el bajo poder adquisitivo y otros factores han influido en este bajo nivel de ventas.
“En la cuestión de la cuaresma hasta ahorita no se ha incrementado la venta de ningún producto, apenas empieza pero aún no repunta”.
Sin embargo, la también comerciante del mercado municipal dijo que la esperanza que tiene ese sector es que para la semana mayor se registre un repunte en la venta de los productos.
“Haber si ya entrado lo que es la semana mayor, en la semana santa ya se registra un repunte de ventas, como sucedía cada año”.
Recordó que en los años anteriores en esta misma temporada, casi todo el mes se tenía una buena venta porque la gente iba a l mercado a comprar los productos necesarios para preparar los platillos de cuaresma y la tradicional “capirotada”.
Marina Pérez señaló que el bajo poder adquisitivo de la gente, aunado a otros factores como la inseguridad que se registra, han contribuido en gran medida a que las ventas no se estabilicen.
“Con las cuestiones de inseguridad la gente sale poco, ayer no tuvimos venta, hoy anda un poquito más de gente pero está muy difícil la situación”.
Dijo que ante esta situación los propios dueños de los negocios han decidido recortar los horarios de venta al público, por el temor a ser víctima de este fenómeno.
“Los comercios de alrededor del mercado están cerrando a las seis de la tarde, cuando antes su horario finalizaba hasta las ocho de la noche, hasta los propios locatarios del mercado también recortaron sus horarios, existe mucho temor en la gente por esta situación”.
Pérez Hernández rechazó que la disminución de las ventas se deba a que la gente está perdiendo las tradiciones de la cuaresma, más bien lo atribuyó a otros factores.
“Yo pienso que lo principal es el factor económico, la tradición sigue firme porque la fe la gente no la pierde, pero la cuestión económica es la que anda demasiado mal y con la inseguridad peor, la gente ya no quiere salir, mejor compran cerca de sus casas”, finalizó.

