Ciudad Victoria, Tam.-
La Diócesis de Victoria vivió una jornada de celebración con la ordenación sacerdotal de Aldo de Jesús Hernández, originario del municipio de Hidalgo, quien este viernes recibió el sacramento del Orden en una ceremonia realizada en la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús.
La ceremonia fue presidida por el obispo de la diócesis, Monseñor Óscar Efraín Tamez Villarreal, y contó con la presencia de familiares, amigos, sacerdotes y fieles católicos que acompañaron al nuevo presbítero en uno de los momentos más importantes de su vida religiosa.
La ordenación se llevó a cabo en el marco de la fiesta patronal de la Catedral del Sagrado Corazón de Jesús, una fecha significativa para la Iglesia local que este año se vio enriquecida con la incorporación de un nuevo sacerdote al servicio pastoral de la diócesis.
Durante una entrevista, el obispo destacó la importancia de esta ordenación y agradeció a Dios por permitir que la comunidad católica de Victoria cuente con un nuevo ministro.
“Gracias a Dios, agradecemos a Dios que, en la fiesta de nuestra Catedral, la fiesta del Sagrado Corazón se haya dado esta ordenación, bendito Dios, es una gran alegría para nuestra Iglesia”, expresó.
Sin embargo, reconoció que, tras la ordenación de Aldo de Jesús Hernández, la diócesis comenzará a enfrentar un periodo en el que no habrá nuevas ordenaciones sacerdotales en el corto plazo, debido a los tiempos que requiere la formación de los seminaristas.
“Ahorita actualmente tenemos 13 seminaristas, con la ordenación de Aldo es donde lo he compartido, vamos a empezar a resentir un poquito la crisis de ordenaciones, porque mínimo pasarán dos años sin que tengamos ninguna ordenación sacerdotal, entonces, para un nuevo presbítero estaremos hablando de alrededor de tres años que tendrán que pasar, y es donde empezaremos a resentir un poquito la crisis de ordenaciones”, señaló.
Monseñor Tamez Villarreal explicó que la falta temporal de nuevas ordenaciones no significa que no existan vocaciones, sino que los jóvenes que actualmente se encuentran en formación aún deben completar diversas etapas académicas, espirituales y pastorales antes de poder recibir el sacerdocio.
“Sí vemos jóvenes, sí hay inquietudes vocacionales y eso nos da esperanza, lo importante es acompañarlos en su proceso para que puedan discernir adecuadamente su llamado y llegar bien preparados al ministerio sacerdotal”, comentó. (Con información de Italia Soler / El Diario Mx)
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