‘Año nuevo, vida nueva’: Los rituales

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Cd. de México.-
En la noche de Año Nuevo es común hacer una serie de rituales para atraer a la buena suerte. Desde las típicas doce uvas en las copas, barrer para sacar “las malas vibras” hasta salir con una maleta a la calle para viajar, esto al par de las doce campanadas.

Pero ¿cómo nacen todos estos ritos y la tradición de celebrar el año nuevo? Las antiguas civilizaciones, como los babilonios, celebraban la entrada de un nuevo año en el mes de marzo porque simbolizaba el comienzo de la primavera, el tiempo de los nuevos cultivos.

Sin embargo, fueron los romanos quienes comenzaron a celebrar el año nuevo en enero. El primer día de este mes era dedicado al dios Jano que se consideraba la deidad “de las puertas, los comienzos y los finales. Poseía dos caras: una que miraba hacia adelante y una que miraba hacia atrás”. Pero fue hasta en 1582 que el papa Gregorio XIII consolidó el calendario que prevalece hasta nuestros días dejando el 1 de enero como el inicio de año.

En cuanto a los ritos, una de las tradiciones más arraigadas y más conocida es la de las doce uvas. La costumbre dicta que se deben de comer doce uvas al ritmo de cada campanada, a las 12 de la noche, representando los deseos que se esperan se realicen para cada mes que conforman cada año.

Existen varios mitos sobre su surgimiento, uno de los más aceptados es que se originó en España. Se cuenta que en la noche vieja de 1909 unos viticultores alicantinos habían tenido una excelente cosecha y necesitaban desprenderse del excedente de uva, por lo que acudieron con un ingenioso empresario que inventó las uvas de la buena fortuna.

Otra costumbre muy popular es la de regalar ropa interior color roja o amarilla para el amor o el dinero, respectivamente. Su origen se remonta a la Edad Media, época en la que el color rojo estaba prohibido por ser símbolo de brujería. Pero en invierno cuando todo parecía estar muerto por las heladas, el rojo se convertía en símbolo de sangre y vida por lo que se creía que atraía la buena suerte.

Pero al estar vedado este color, el pueblo optó por ocultarla dentro de sus ropas, quedando de esta forma la tradición establecida hasta nuestros días.

México y sus rituales. Actualmente, son varios los rituales existentes para recibir el año nuevo, entre ellos se encuentra el borreguito. Según el ritual, se tiene que colocar el 1 de enero un borrego de juguete detrás de la puerta para que el dinero nunca falte. “La gente lo busca mucho para recibir el año”, nos comparte en entrevista con EL UNIVERSAL Aidee Martínez que tiene un puesto exclusivamente de estos objetos en el mercado de Sonora.

“Este negocio era de mi mamá, yo llevo alrededor de 16 años. En un día llego a vender entre 400 y 500 piezas” comenta mientras “prepara” uno de los borreguitos. “Lo que hago para prepararlos es ponerles semillas de la abundancia (que contiene arroz, maíz, avena, linaza, mostaza, chícharo y semilla de girasol) rosearle un spay de coco para atraer el dinero y colocarle un billetito falso dentro de la cajita”.

En cuanto Margarita Velasco, locataria del mercado de Sonora dedicado a “lo espiritual” desde hace 53 años, nos comenta que ella lo que más vende son inciensos, velas, veladoras y todo lo que sea “luz”. Además explica que las ventas han bajado “A comparación de otros años nos ha ido muy mal, las ventas han caído hasta un 50%, esto empezó apenas hace como tres años”.

Por otra parte, hay rituales que tienen un fuerte vínculo con la religión como es el caso de “las canastas navideñas”. “Están dedicadas a la divina providencia. Se llevan a bendecir en la misa del 31 de diciembre o del 1 de enero” nos explica Luis Silvas, vendedor en el mercado de Sonora. “La canasta contiene 12 velas que simbolizan cada mes. Cada una tiene un color y un cierto significado”.

Antonio Méndez, lector de cartas y hacedor de limpias de La Merced, en entrevista comentó que es la época en que la gente aprovecha para limpiar su aura. “El año pasado empecé a hacer rituales desde las diez de la mañana hasta las ocho de la noche. Viene gente de todas las edades, me han traído hasta bebés y la gente mayor lo frecuenta mucho. Los rituales que más me piden es para el amor, el éxito y el trabajo”.

“Ahorita vendo más la ropa interior amarilla que la roja porque todos queremos dinero” nos dice en entrevista con EL UNIVERSAL Ana María Aguilar vendedora en el mercado de La Merced. “Llevo más o menos cinco años saliendo aquí a la calle a vender y más de diez años en el local. La venta de ropa interior de este año no ha sido como en otros, pero si se vende hasta un 20% más que otras épocas”.

Limpieza y chones rojos. Son diversos los rituales que realizamos los mexicanos para recibir el año nuevo. Aunque existe una gran brecha generacional entre jóvenes y personas de la tercera edad, varios ritos siguen vigentes. “Yo barro la casa para sacar las malas energías y la típica de los chones amarillos y rojos” nos comparte Rosario Hernández de 26 años. Por su parte Ángel Solana dice “Yo hago limpieza en toda mi casa” y Luis Alberto Martínez agrega “yo coloco una moneda de cinco pesos en mi zapato para que no falte el dinero”. Carolina Díaz de 64 años dice “Yo hago una buena limpieza a la casa para recibir bien el año”.

Margarita Velasco dice que lo importante es buscar la luz “Yo lo que hago para recibir el año nuevo es vestirme de blanco y bañarme con hierbas, además de prender velas para iluminar y prender incienso para depurarar”. Aidee nos cuenta que ella realiza varios durante el año nuevo “Me baño con pétalos de rosa y miel para endulzar el amor. También aventar semillas de la abundancia por las esquinas de la casa y el de un espejo afuera de la puerta para que todo lo que me deseen sea invertido”.

Por su parte, Ana María nos comparte “hago limpieza profunda en mi casa, tiro todo lo que ya no sirve. También barro mi casa para que se vayan las malas vibras, eso siempre funciona y claro que no podía faltar el calzón amarillo, pues si los vendo cómo no lo voy hacer”.

Para muchas personas la realización de estos rituales significa que el año nuevo será próspero, no obstante habrá que voltear a ver el año que se fue y reflexionar sobre lo que nos dejó y lo que quedó pendiente, pues como diría María Robinson “nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquiera puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final”.

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