Monterrey, N.L.-
Para Brenda Lozano y Carlos Fonseca las nuevas generaciones de escritores no han elegido al nacionalismo como temática recurrente en sus novelas o ensayos, como lo hicieron en su momento los representantes del llamado “Boom Latinoamericano”.
Lozano y Fonseca, pertenecen al grupo de “Bogotá 39”, que incluye una lista de escritores menores de 40 años, que fueron seleccionados en base a la importancia de su trabajo literario.
Ambos expresaron sentirse honrados por la distinción, porque consideran que además de la lista de los 39, hay todo un movimiento nuevo en la literatura que está llamando la atención tanto de grandes casas e independientes editoriales, como las de los propios lectores de habla hispana.
“Creo que es una generación que tiene una literatura muy interesante en toda Latinoamérica y creo que eso es bueno para todos; independientemente de las listas.
“Lo positivo de esto es que señala que hay un presente y por más que -aquí en México -uno va a una librería y le recomiendan el libro de (Octavio) Paz o de (Carlos) Fuentes quienes son los consagrados, pero creo que esta lista señala que hay un presente que está bien interesante”, expresó Brenda.
Añadió que en el caso de la generación del “boom latinoamericano” , los autores recurrían a temas muy nacionalistas o analizaban la situación política de sus respectivos países para plasmarlo en sus novelas, lo cual, según considera, no ocurre con los de este grupo de jóvenes narradores.
“Porque en las novelas de ellos, eran grandes obras que siempre miraban lo nacional y grandes épicas también familiares como “Cien años de soledad” y quizás acá todo es a nivel más asequible a una primera persona que lo hace a una escala individual y no tanto colectiva”, aseveró la autora de “Cómo piensan las piedras”.
Carlos Fonseca, señaló que una de los beneficios que trae pertenecer al grupo de los 39 es que se promueve la obra de los escritores que están en la lista, pero estos a su vez promueven a los autores que están emergiendo en cada uno de sus países.
“Es fundamental, sobre todo en el ámbito de la escala continental, porque realmente la inclusión del libro es muy difícil, porque por ejemplo para un escritor centroamericano o caribeño, como es mi caso, llegar a un libro ya sea de un autor o autora mexicana, argentino, boliviano, es muy difícil.
“Entonces creo que la apuesta de Bogotá 39 propone que se creen circuitos de circulación de libros y de lecturas que tal vez no podrían estar ahí de otra manera, y esto también junto al surgimiento a las editoriales independientes de América Latina que también publican autores más allá de sus fronteras nacionales, posibilita lazos de diálogo”, apuntó Fonseca.
Brenda y Carlos ofrecieron una charla ayer por la tarde en el Patio Ala Sur de Colegio Civil Centro Cultural Universitario.


