México, D.F. / Enero 14.-
“Nunca los inicios han sido fáciles” esta frase fue la base de un sueño que se hizo realidad; la Familia Vázquez y su gran dedicación y empeño fueron la clave para lograr ese sueño que parecía imposible.
Dos hermanos y un deseo fueron más que suficientes para empezar una nueva vida; una aventura que perdura hasta hoy en más de cuatro décadas… la ilusión de crear un circo mexicano de gran calidad y exportación.
Cabe señalar que en diciembre de 1969, los hermanos José Guillermo y Rafael Vázquez abrieron por primera vez el Circo Hermanos Vázquez en Xaloztoc, estado de México; sólo contaban con una carpa de lona azul y con la carpa de entrada hechas por Don Jesús Vázquez, Aurora, Rafael y José G. Vázquez, lo demás, lo alquilaron.
En esa primera función se presentó: Los Bautista (Polly y Coyol) el Payaso Porki, Rafael Márquez e hijos, Luis y Yolanda Campa desde luego los propios hermanos Vázquez en el acto de Barras Fijas, Aurora en la Cuerda Elástica, y el ballet, Rafael Payaso “Pitibirrin” y además representante y chofer de un camión y José Guillermo carpista de antaño que dejó escuela.
Ahora a cuatro décadas continúan mostrando ese legado de las artes circenses y demuestran que en el país hay gran talento y arte para mostrarlo al mundo y sobre todo llevarlo por toda la República Mexicana.

