México, D.F. / Julio 6.-
El ex director del ISSSTE Miguel Ángel Yunes dice en entrevista que la dirigente del magisterio, Elba Esther Gordillo, le pidió saquear los recursos del instituto y colocar en los cargos más importantes a su círculo cercano; al final, admite, entregó delegaciones y algunos puestos.
En 2007, señala, solicitó 20 millones de pesos mensuales y dos años después 300 millones para que Nueva Alianza —partido fundado por Gordillo— participara en elecciones.
Más tarde, continúa el ex funcionario, exigió que vendiera, a amigos suyos, los edificios del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), ubicados en la zona centro de la capital del país, para construir un desarrollo comercial. “Me negué a corromper la institución”, dice el también ex candidato del PAN a la gubernatura de Veracruz.
Habla de la exigencia de la profesora por repartir para su gente las plazas importantes del ISSSTE.
La propuesta que hizo Gordillo fue otorgar el área de Finanzas para Alberto Cinta, miembro fundador de Nueva Alianza; el área de Prestaciones Económicas, Sociales y Culturales para su nieto René Fujiwara.
Al final, expresa Yunes, terminó entregando 15 delegaciones del instituto a Gordillo y puestos para Guillermo Aréchiga, Vladimir Ramos Cárdenas, ex yerno de Gordillo, y uno de los hijos de su ex tesorero, Héctor Hernández.
Explica que los señalamientos de Elba Esther Gordillo, que lo vinculan con una desviación de 58 mil millones de pesos en el ISSSTE lo hicieron volver al ámbito político luego de un año y medio de ausencia. “La mención a mi persona es tan absurda como descabellada, decir que hay una desviación de esa cantidad, es como haber dejado al instituto en ceros”.
En la entrevista, manifiesta que nunca se asumió como parte del equipo político de Gordillo.
—¿No le tiene miedo a la maestra?
—Absolutamente, no. No soy alguien que ande retando a nadie por la calle, pero tampoco soy alguien que permita que le falten al respeto, como lo hizo ella.


