Cd. Victoria, Tamps. / Marzo 5.-
La aplicación de pena de muerte en México solo sería una válvula de escape y un pretexto para los sistemas judiciales de quitarse un compromiso que no se ha podido atender en los últimos años que es el de propiciar seguridad, consideró Gonzalo Carrillo de León, juez del Décimo Circuito del Poder Judicial de la Federación.
El magistrado indicó que sólo se tiene que ajustar a lo que la Constitución exige de tal suerte que esta medida judicial no llega en un momento muy apropiado, porque ya se discutió hace algunos unos años y se decidió retroceder.
“Lo que se tienen que hacer ahora es trabajar a través de otras formulas para combatir a la inseguridad y atender los problemas que tanto agravian a la sociedad como el tema de los crímenes violentos”, sostuvo.
Pareciera –continuó el juez- que la pena de muerte es un remedio muy sencillo a un problema muy grave y ahí es donde se debe tener cuidado porque finalmente no se atacaría a fondo, los problemas.
“Otros países del mundo que tienen afinidad por la pena de muerte su índices de inseguridad no han cedido, los reportes que se tienen de nuestros vecinos del norte revelan que por el contrario los crímenes violentos y los homicidios han aumentado en 1.7 por ciento a pesar que aplican la pena y es contra aquellas personas que no tienen dinero para pagar y defenderse”, ejemplificó.
Reconoció que la sociedad tiene preocupación por su seguridad y que la estructura judicial con la que cuenta el país, no permitiría esa aplicación porque sería transitar por un modelo de justicia diferente, más dura y severa.
Y es que el país no esta preparado tomando en cuenta que la pluralidad constitucional es acostumbrarse a un modelo de justicia oral, adversarial, acusatorio.
“Otro de los problemas que hay que considerar es la corrupción al interior de los sistemas judiciales, porque los crímenes mas violentos se cometen a veces en convivencia con las autoridades y lo que hay que hacer es atacar esos problemas de una forma mas real y efectiva, limpiando corporaciones y atendiendo los problemas con mayor seriedad”, advirtió Carrillo.
Precisó, que “a grandes problemas debe haber grandes remedios”.
El Artículo 22 constitucional esta muy bien redactado y de hecho “ha permitido que en México se eliminen en muchas formas de torturar a la gente por parte de las corporaciones policíacas, y me parece que la cláusula que contiene este Artículo de terminar con todo tipo de pena degradante es una gran conquista para los mexicanos”, concluyó.


