Madrid, España.-
Hay que pasar por una pequeña garita, en el aeropuerto de Barajas, para tomar el avión hacia Ámsterdam, donde México jugará contra Holanda.
El oficial de migración revisa el pasaporte y el pase de abordar.
-¿A qué va a Ámsterdam? Pregunta.
A ver el juego Holanda – México, se le contesta.
-Cierto, cierto -dice arrastrando la “s”-, que ahora les toca contra Holanda. Y dime, ¿cómo está su selección?
Pues vamos a ver. Van todos los europeos.
-Sí. Su “Chicharito”- continúa la charla no importando la fila que se forma.
Ahí va a estar Javier -se le responde – pero lo que más llama la atención es que al fin va a jugar Carlos Vela.
-Jugadorazo ese chaval. Es lo mejor que tienen. Que macanazo le dio al “Atleti”. Que tiene juego.
Tú eres del Atlético, se le pregunta.
-Qué no, qué va hacer. Hala Madrid. Líderes y jugando de maravilla. Y Vela ayudó con ese golazo.
Su supervisor llega con el clásico cof, cof, al ver que la charla era más que larga.
-Bueno, pase -y sella el pasaporte -. Que su selección haga buen papel y que Vela anote otra vez. El “Chicharito” parece buen chaval, pero estamos jugando de época.
No hay tiempo de más.
La gente ya empieza a silbar.


