México, D.F.-
Aunque al año el Instituto Nacional Electoral (INE) gasta más de 200 millones de pesos en rentas en 600 inmuebles dispersos en el interior del país, en caso de recorte presupuestal no se comprarán inmuebles en estados; la prioridad sigue siendo la nueva sede nacional, dijo el consejero Ciro Murayama.
Dijo que las rentas en los estados están dispersas y en cambio el retorno más rápido de la inversión sería la sede del INE, con ahorro de 80 millones de pesos directos.
Por eso, argumentó, el nuevo inmueble, que implica las dos torres, sigue en pie, aun cuando hubiera ajuste al presupuesto solicitado por el órgano electoral.
Murayama Rendón, integrante de la Comisión temporal de Presupuesto del INE, explicó las razones por las que el instituto no construye en los cientos de locales que renta para las juntas distritales, ni invierte más para dejar de pagar oficinas para los módulos del Registro Federal de Electores (RFE), en el que se tramitan las credenciales.
“Alquilamos más de 600 inmuebles, que incluyen las 300 juntas distritales. Pero ahí no podemos construir porque como por ley hay que hacer la redistritación conforme va moviéndose la población, si construimos un edificio y cambia la cabecera distrital por la redistritación y el movimiento poblacional, esa inversión sería inútil”, detalló.
Además, el INE alquila muchos lugares para los más de 900 módulos del RFE, pero “es una renta muy atomizada” y llevaría más tiempo de planeación para comenzar a generar los ahorros.
Tampoco convendría, dijo, la construcción de las cinco sedes de Juntas Locales que se tenía programado edificar, debido a que los ahorros serían menores.
Por eso la inversión más rentable en términos de ahorro y el retorno más rápido de la inversión es dejar de pagar las rentas en el Distrito Federal y construir la nueva sede.
El consejero insistió en que “la prioridad es reducir las rentas más altas en los inmuebles que están en el Distrito Federal y los estacionamientos que pagamos alrededor, así como estas oficinas que concentran 80 millones de pesos”.
Adicionalmente, cada tres años habría ahorros al no instalar una macrosala de prensa para elecciones federales, “por eso estamos estimando un ahorro de 270 millones de pesos cada ciclo electoral, es decir, cada tres años, de tal manera que en una década ya amortizamos la inversión, un muy buen plazo en términos financieros”.
El consejero confió en que con estos argumentos la Cámara de Diputados valore el escenario e insistió en que si aplica un recorte éste sea de menos de 400 millones de pesos para permitir los ahorros.


