¿Quién es el gallo de Salinas?

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¿A quién apoyará Carlos Salinas de Gortari para ser el abanderado tricolor y mantener la gubernatura de Tamaulipas para el PRI y para sus intereses?

Tamaulipas está en la mira del vecino de Agualeguas.

Pero el resultado de la elección venidera, podría echarle a perder sus planes, es decir, si se da el cambio, la alternancia, dictada por un pueblo cansado, fastidiado y enojado.

¿Ganará el PAN o continuará el PRI en el poder otros seis años, con el hombre que imponga CSG?

No hay que hacerse tontos, es claro quién manda en el país, sólo basta ver quiénes integran el gabinete presidencial, para corroborar que el que pone es el hombre de Nuevo León.

Analicen hombre por hombre, a cada mujer de entre los secretarios de Estado y verán las ligas que tienen cada uno de ellos, con este señor de la política nacional.

Lo mismo ocurrirá con las otras 11 gubernaturas que estarán en juego a medio año, en junio del cercano 2016.

A cada región le querrá sacar su jugo ese hombre, como parte cada una, de un todo.

Pero enfocándonos en Tamaulipas, Carlos Salinas sabe que nuestra entidad es un tesoro sin igual, para empezar, con una larga frontera con Estados Unidos (¿remember el caprichito de hacer frontera a Nuevo León y ponerle un puente internacional “Solidaridad” en Colombia, para competirle a Nuevo Laredo y su liderazgo en comercio exterior?).

Si este hombre, a quien propios y extraños, dentro y fuera del país, le señalan como el dueño del bate, la pelota y el guante, tiene el poder de decidir las políticas a seguir en la nación, así como la de poner a los alfiles que deberán hacerlas valer, que estarán obligados a cumplirle a él, entonces ¿qué no haría con un Tamaulipas a su entera disposición?

Nuestro terruño lo tiene todo, extensa frontera norte, hidrocarburos, fuentes de energía, costas, pesca, turismo, ganadería, agricultura, bosques, sierra, posición geográfica, vías de comunicación y todo lo que se nos ocurra, o más bien, se le ocurra a él.

Tamaulipas no ha sido explotado lo suficiente, CSG lo sabe y por eso, no nos cabe duda, que con su gran visión (egoísta y mezquina) y su poder empresarial (a la malagueña), el hombre ya tiene pensado darle para adelante, exprimir todo lo que se pueda a este territorio.

Ahora que trae el “power”, sólo le resta elegir a su candidato a gobernador por su partido el PRI, “su” de suyo, de su propiedad y no de pertenencia.

OPOSICIÓN VERDADERA
El único antídoto para no perder a nuestro estado, para no ser despojados de las riquezas y el control de todo lo que envuelve a Tamaulipas, es el voto ciudadano, pero un sufragio brindado a un verdadero candidato opositor, uno realmente ajeno al sistema que nos tiene hundidos.

Para conservar Tamaulipas para los tamaulipecos, es necesario que el pueblo salga a votar, pero lo hará si considera que el posible nuevo gobernador va a ser un hombre derecho, una mujer recta.

La alternancia ya se grita en todo el estado, el cambio ya es clamado por nuestra gente, pero con una condición, ese “pero” es que el abanderado(a) que habrá de quitarle el poder eterno en Tamaulipas al Partido Revolucionario Institucional, sea alguien que inspire a votar por ella o por él.

MOMENTO HISTÓRICO
Nunca en la historia moderna de Tamaulipas, se había estado -como ahora- en la posibilidad de vencer al monstruo eterno.

Y no debe convertirse en una fijación tal variante, pero sí en darnos la oportunidad los tamaulipecos de que sean otros los que traten de llevar a buen puerto al estado, dar paso a otra opción, concedernos un cambio de orden, permitir la alternancia, para ver si resulta.

Para intentar que sea mejor el siguiente gobierno, que todos los que han pasado, los que siempre han gobernado.

Digo, si ayer vimos y hoy vemos que las cosas no están bien, que por el contrario, anda muy mal todo en el estado, debido a las actuaciones corruptas de los ya conocidos gobernantes del pasado, pues entonces vamos eligiendo algo diferente, un nuevo cerebro, una nueva cabeza ¿no?

Con la vigilancia de un pueblo más participativo, cada vez más politizado, nada se perdería si se le diera el voto a otros, a gente de otras ideas.

Porque son casi 18 años de que todo va mal en Tamaulipas, entonces, lo lógico es que hay que dar paso en los siguientes seis años a otros, permitámonos ese “gusto”.

Autoricemos con nuestro voto, a que lo intenten inteligencias diferentes a las de siempre.

Si esta vez ya muy próxima, no ocurre tal cambio, creemos que con la mente maquiavélica que está detrás de los que hoy dan la cara, ése que le gustaría hacer suyo a Tamaulipas, ya jamás sucedería la oportunidad de una alternancia, habremos perdido la tan anhelada opción de cambiar.

Nunca como ahora se había estado tan cerca de cambiar de gente en el poder, ojalá que con un buen candidato o candidata, la verdadera oposición le compita al PRI, para darle al pueblo la oportunidad.

Pero una verdadera oposición y no un lobo disfrazado de oveja.

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