Ya se va el Gobernador de hoy en ocho meses, justo es que devuelva el dinero del Fideicomiso Nuevo Laredo Puente III, pero acompañado de los informes de los seis años, con datos fidedignos, números y movimientos fieles, no cifras maquilladas, ni raboneadas o declarando lo que se les antoje, como siempre ha sido en esta administración estatal y en la pasada.
Rubén Bazán Ancira, alcalde suplente y vocal de dicho fideicomiso por parte el ayuntamiento de Nuevo Laredo, así como Heriberto Cantú Deándar, regidor presidente de la Comisión Municipal de Desarrollo Económico, han arreciado ahora, lo que siempre se ha peleado en este gobierno local no priista.
SE CREE QUE…
…Hay 350 millones de pesos en el fondo del fidecomiso Puente III y que anualmente entran 96 millones, los que sumarían 480 millones de pesos en el sexenio, olvidándonos lógicamente de lo acumulado en los años anteriores al gobierno de Egidio Torre Cantú (los sexenios de Tomás Yarrington y de Eugenio Hernández).
De esos 480 millones, naturalmente que se tuvo que tomar dinero para las pocas mejoras que se le han hecho y por eso se calculan 350 millones en fondo.
Y decimos pocas mejoras, porque no se han podido realizar 28 obras ya muy bien proyectadas para ampliación y modernidad, que son muy necesarias para la operatividad y crecimiento de dicho puerto aduanero.
Se dice que el Estado sólo le da al Municipio un millón de pesos por mes mensuales, por concepto del peaje cobrado que dizque le corresponde a la Ciudad, que viene a representar un mísero 12.5 por ciento, siendo que el puente es de Nuevo Laredo, que se hizo con dinero de esta ciudad.
ES INTOLERABLE
Es intolerable e inadmisible todo por cuanto ocurre o tiene que ver con el Puente del Comercio Mundial, la relación de dinero. Y es que ya son nueve años de opacidad al respecto, desde que el ex gobernador Eugenio Hernández Flores, en el año 2007, por mañas (fraudes y robos) locales del ayuntamiento de ese entonces, el ejecutivo estatal secuestró el fideicomiso del Puente III.
¿Cuánto dinero ha generado el Puente del Comercio Mundial desde el 2007? Quitando los gastos propios de tales instalaciones, ¿cuánto debe de tenerse acumulado y supuestamente en una cuenta, generando los consabidos intereses? ¿Por qué Nuevo Laredo no es beneficiario de ese gran tesoro monetario? ¿Por qué si se requieren 110 millones u 115 millones de pesos para los citados 28 proyectos necesarios, no se autorizan y aportan tales sumas? ¿Por qué el Estado se ha adjudicado algo que no le corresponde y además no rinde cuentas al respecto?
CONTRA FEDERACIÓN Y ESTADO
Es increíble lo que le pasa a Nuevo Laredo, viniendo de los gobiernos federal y estatal, refiriéndonos exclusivamente a lo relacionado con el Puente III. Y hablamos del Estado, pasemos a las cochinadas de la federación.
Para empezar, la negativa del salvoconducto para cruce de materiales peligrosos, sustancias químicas y explosivos, cuando que todos los puentes internacionales entre México y Estados Unidos lo tienen, aun los pasos binacionales que se encuentran dentro de ciudades densamente pobladas.
Y máxime que el de Nuevo Laredo, es el único puente (plancha o plataforma) con las instalaciones físicas como son trampas, canales, depósitos o contenedores, para en caso de accidentes en los camiones, que si suceden fugas o derrames de tales sustancias, estos químicos o explosivos no caigan al afluente del río Bravo.
Hablamos de las marranadas que hace Aduana México, como tumbar el sistema (el cual no se cae en el puente “Solidaridad” de Colombia, Nuevo León), el de multar a los choferes y transportistas por supuestas infracciones de tránsito o tráfico dizque cometidas en el polígono de ese puerto fiscal fronterizo o aduanero. Cerrar casetas de importación y andenes de exportación, así de buenas a primeras. Tomar decisiones erróneas, como es el enviar en los mismos carriles a los camiones vacíos con los llenos, mandar por las mismas vialidades, a los “trompos” (camión sin caja-remolque) y a las camionetas pick-up de carga ligera, junto con los cargados y las cajas vacías.
Ya Nuevo Laredo no aguanta más, algo tiene que hacerse y la autoridad municipal, como tal, es la que debe encabezar esta justa exigencia.


