De muy buena fuente, nos comentaron algunos amigos, que la semana pasada, el gobierno municipal presentó ante la Procuraduría General de Justicia del Estado, la tan mentada demanda judicial contra quien resulte responsable del manejo de los 242 millones de pesos que el Nadbank, prestó a Nuevo Laredo, durante el gobierno municipal de Ramón Garza Barrios, para construir drenajes pluviales o colectores.
La querella es contra quien resulte responsable, ojalá y que como comentan muchas amistades nuestras, esto no quede en nada, deseamos que sí tenga trascendencia y castigo.
El pueblo no cree que castigue a alguien, nuestra gente duda que alguien pise la cárcel, el sentir general es de cero peligro de prisión para algún ex funcionario de ese trineo de RGB, ni tampoco del siguiente, el que fue encabezado por el extinto Benjamín Galván Gómez y que se supone también tocó capital del empréstito del Banco para el Desarrollo de América del Norte.
Y los nuevolaredenses tampoco piensan que a estas alturas, alguien regrese parte del dinero.
Mucha gente dice -y un servidor es de la misma idea- nada ocurrirá, porque como diría el puntilloso, excelente y recientemente extrañado compañero Senén Eros Ortiz: “en Nuevo Laredo, no pasa nada”.
LO VICTIMIZARÁN
Otro tema de esa misma demanda, lógico que tiene que ver con el tesorero municipal en la administración de Garza Barrios, o sea Héctor Martín Canales González, hoy candidato del PRI a la alcaldía.
Contrario a lo que muchos piensan, de que Héctor Canales será muy salpicado, bastante mencionado y muy involucrado en la citada demanda de este ayuntamiento panista, a Canales tal querella ante el Ministerio Público Investigador, podría caerle de “perlas”, pues en México solemos o somos muy dados a “victimizar” a los atacados, hasta los delincuentes (remember El Chapo y Rafa Caro Quintero, entre muchos) gozan de esa bondad de nuestro pueblo.
Sí, la gente puede pensar que la querella se presentó en tiempos electorales, para favorecer al candidato panista sobre el priista, no entenderán nunca que el gobierno local actual dijo que la presentarían, cuestionarán por qué no lo hicieron después de la elección del domingo cinco de junio próximo.
Y sí, realmente es muy buena pregunta esta última.
Si como sentimental que es nuestro pueblo le tiende la estima a Héctor Canales, Enrique Rivas Cuéllar, la va a pasar muy mal.
Aquí nuestro personal comentario es lo siguiente (además del hecho de que a este Cabildo ya se le acaba el tiempo y bien que prometió denunciar por la vía legal): Héctor Canales González era el tesorero que firmaba la salida del dinero en los de los 242 millones de pesos del Nadbank, más los 121 millones de pesos que el gobierno municipal de Ramón Garza, se supone que también aportó para esos cinco a siete drenajes.
Si el dinero fue mal empleado, si hubo multimillonarios pagos a constructoras que no hicieron nada, si los trabajos no se concluyeron, si algunos colectores ni se empezaron, entonces Héctor Canales, a muy primera vista, sí está involucrado en esa danza de billetes o al menos en el ir y venir de los mismos.
Y NO PASARÁ NADA
La PGJE, sabemos y muy de sobra, que puede darle el sueño de los injustos a tal demanda, puede archivarla en el más recóndito y supuestamente “olvidado” cajón de sus escritorios, como también puede resolver que todos son inocentes, nos referimos al entonces alcalde RGB y su gabinete económico, así como el finado BGG y sus colaboradores.
Pueden pasar muchas cosas.
Para los estimados lectores, para la generalidad del pueblo de Nuevo Laredo, lo que importa aquí, es saber si habrá cárcel, habrá devolución del dinero, o de nuevo habrá impunidad e injusticia en Tamaulipas.
Pero lo que importa a los políticos participantes en esta contienda, es si esto perjudicará ¡o beneficiará! al PRI y a su candidato local.


