Ciudad de México.-
La nueva emergencia de Haití tras el paso del huracán “Matthew” es la propagación del cólera entre los damnificados.
La devastación provocada por el ciclón está acelerado la epidemia existente desde el año 2010 y socavado los avances logrados en la lucha contra la enfermedad.
El fenómeno meteorológico que dejó oficialmente más de 400 muertos, cientos de heridos y miles de damnificados, así como pérdidas materiales millonarias ha dejado un preocupación de salud aún mayor.
Ante el temor de que este padecimiento avance rápidamente, los muertos por el huracán están siendo enterrados en la fosa común.
El cólera, que se propaga a través del agua o alimentos contaminados con la bacteria Vibrio cholerae, puede causar diarrea y vómitos severos, lo que conduce a la deshidratación extrema.
Desafortunadamente este padecimiento se convierte en brote rápidamente y los pacientes que no reciben tratamiento de inmediato pueden morir en cuestión de horas.
El director de la Fundación Haitiana de Salud, Nadesha Mijoba dijo a medios internacionales que como consecuencia del huracán Matthew habrá nuevos casos más difíciles de detectar y tratar.
“El cólera nunca salió de Haití. Los enfermos han continuado desde el brote de 2010, pero han sido manejables. Con un desastre como Matthew la gente termina dependiendo de fuentes de agua contaminada y con ello la propagación”, dijo.
Actualmente la prioridad principal es asegurar que el agua potable esté disponible.
“Los ungüentos antibióticos y medicamentos para el tratamiento de heridas abiertas son también esenciales.
“Las inundaciones y el agua contaminada causada por la tormenta suponen una gran amenaza para los sobrevivientes, incluyendo miles de niños. Tener agua limpia y entregar medicamentos en las áreas más afectadas en las próximos 24 a 48 horas es una prioridad clave”, dijo Mijoba.


