Cd. Victoria, Tam.-
En Ciudad Victoria la Iglesia cristiana celebra el que la Cámara de Diputados haya desechado la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto para modificar el artículo cuarto constitucional y dar paso a los matrimonios igualitarios.
“Claro que sí, nosotros aplaudimos esta medida, esperábamos eso de los diputados, sabíamos que al final de cuenta los diputados iban a estar velando por el principio tan importante del matrimonio establecido en el artículo cuarto constitucional y que desde un principio que el presidente propuso modificarlo, nosotros lo objetamos y qué bueno que se rechazó esta propuesta”, declaró Armando González Isás, presidente de la Asociación de Pastores en la Zona Centro del Estado.
Aunque reconoció que quizá este rechazo pudiera ser considerado por algunas personas como un error, agregó que el resultado es decisión de una mayoría que cree que los principios se establecen en los hogares.
Mencionó que ante los problemas sociales que existen hoy en día lo único que resta a los padres de familia es seguir trabajando en el fortalecimiento de los valores familiares, Morales, y en el fomento a la armonía.
El pastor Luis Armando González Isás dijo que se congratulan de la posición asumida por los legisladores y advirtió a las personas del mismo sexo que viven en unión libre solicitar el perdón a Dios para no vivir en pecado.
“Hay reglas que la Biblia expresa, pero también nuestra Iglesia, si estas personas se arrepienten y piden perdón a Dios serán absueltas del pecado, pero también hay que respetar las reglas que se tienen en cada templo o iglesia para poder ser redimidos”, subrayó.
Por último González Isás indicó que aun cuando la Iglesia aplaude el que se haya dado revés a la iniciativa presidencial, aseguró que las puertas de la Iglesia cristiana no están cerradas para las personas homosexuales “las puertas de la Iglesia cristiana nunca se han cerrado, siempre están abiertas”, sin embargo destacó que al interior de la Iglesia existen principios y normas que se han establecido en el mandato de Dios y el cual dijo establece la Biblia.


