Que la pobreza sólo sea económica, no de principios, ni de valores; que el vandalismo desalmado, ocurrido este pasado domingo y a punto de repetirse el martes siguiente, en el edificio en construcción de la escuela Preparatoria United Sur Noveno Grado, de UISD, no vuelva a ocurrir.
Máxime que las familias laredenses son quienes la construyen, con 39 millones de dólares emanados de sus bolsillos, de sus impuestos prediales, de pagos de derechos, de sus garantías y hasta con el dinero de sus multas o cobros de interés por tributos extemporáneos.
Laredo es la segunda ciudad más pobre, económicamente hablando ¡de todo Estados Unidos!, sólo un poco mejor que la cercana McAllen, aquí adentro del Valle de Texas, más bien diríamos, del marcado valle de las necesidades del muy humilde sureste del Estado, la parte pegada a México, en su guardarraya con el vecino país.
Sí, es verdad, para muchos puede sonar extraño, pero esta es la zona geográfica más desafortunada de toda la extensísima Unión Americana, según el último censo socio-económico y de los estudiosos de ese campo de la sociología, la economía, los números, las cifras, lo cual todo se traduce a porcentajes y estadísticas, las que dicen que Laredo dista mucho de ser el “sueño americano”.
Y tal pobreza, hay que reconocerlo, tiene mucho que ver con el grado de escolaridad de su gente, la preparación de la población en las aulas, duélale a quien le duela. También es que la gran mayoría proviene de allende el Bravo, al sur del río Grande, viene buscando un mejor futuro para los suyos.
¡Se vale! Claro que sí, todos somos emigrantes, todos tenemos ese deseo de mejorar, entonces hagámoslo valer defendiendo lo que se nos brinda, por lo que estamos pagando, nos referimos a la educación pública y gratuita.
CUIDEN SU DINERO
Pues precisamente por eso, cuiden lo que ustedes pagan, lo que se les brinda, lo que en unión con toda la ciudadanía, está haciendo cada padre de familia, cada trabajador contribuyente.
Eso es conseguir más, o sea, más y mejores escuelas para sus hijos, que al final del día ellos son el motivo por lo que vinieron, lo que nos trajo aquí.
El Distrito Escolar Independiente Unido (UISD por sus siglas en inglés) consiguió en el año 2013, de los residentes, la aprobación popular para colocar en el mercado bursátil bonos por 408.7 millones de dólares, para construir 14 campus escolares, incluyendo siete escuelas primarias (elementary), tres secundarias (middle) y cuatro escuelas preparatorias de noveno grado.
La educación pública (UISD) se prepara así para el crecimiento acelerado de Laredo (un 10 por ciento sostenido, por lo menos en la última década).
DEFIENDAN LO SUYO
La construcción de escuelas tiene que ver directamente con un mejor futuro para cada niño y joven local. Que gente desadaptada, aun menores sin conciencia o buen uso de razón, las destruyan, eso sí que no puede ser permitido por los laredenses, por el grueso de la población.
Estos edificios significan el instrumento del progreso de sus hijos, ¡denuncien a los culpables! Ayer fueron 20 mil a 30 mil dólares en daños en un solo acto vandálico, se vienen más construcciones de centros educativos, ¿y dónde se erigirán éstas? En las colonias de mayor necesidad, en las zonas populares, para darles herramientas de progreso -que no armas de destrucción- a quienes más las requieren.
Que la pobreza sea sólo de medios económicos, no de sueños y aspiraciones, ni de ideales. Señores, niños, tomen un teléfono, llamen al (956) 727-TIPS, del programa civil Crime Stoppers o Alto Al Crimen y denuncien a los que están dañando su futuro.
Si son ovejas descarriadas los irresponsables autores de daños a las escuelas, pues que se les meta en cintura y no perjudiquen a todos.


