Cd. de México.-
El “corredor de la muerte” lo integran los municipios de Zitlala, Chilapa, Tixtla y Chilpancingo. Ahí en los últimos ocho meses han sido asesinadas por lo menos 412 personas, debido a la disputa que tienen los grupos delictivos.
El viernes sobre la carretera federal Chilapa-Chilpancingo en dos puntos —en la comunidad de Santa Catarina, en Chilapa, y en Zoquiapa, en Tixtla— fueron dejados seis cuerpos, tres de ellos desmembrados y los otros tres con impactos de bala.
En los cuerpos esparcidos quedaron dos mensajes anunciando una “limpia”.
La noche de sábado la violencia se trasladó hacia Chilpancingo. En dos colonias, la Xocomulco y la Obrera, dejaron cinco bolsas de plástico con cuatro cuerpos desmembrados, igual, los restos estaban acompañados de un mensaje que anunciaba una “limpia”.
En la madrugada del domingo la violencia continuó. En Tixtla un comando armado realizó un secuestro masivo: se llevó a 15 personas en dos hechos. El primero ocurrió en una purificadora de agua propiedad del ex alcalde del PRD, Gustavo Alcaraz Abarca. De ahí se llevaron a 12 trabajadores. Entre ellos iba Luis Alberto Hernández Martínez, hermano de Miguel Ángel, uno de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos el 26 de septiembre de 2014 en Iguala por policías municipales y presuntos miembros de un grupo delictivo.
Luis Alberto también es estudiante de Ayotzinapa, trabajaba en la purificadora los fines de semana para ayudarse con los gastos de sus estudios, según informó en una tarjeta informativa, el vocero del Grupo Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia.
El segundo hecho ocurrió en la casa de la madre del ex alcalde. Ahí llegaron hombres armados y se llevaron a tres personas, un adulto y dos menores de edad, la cuñada y sobrinos del perredista.
Gran parte del domingo en Tixtla se dio una movilización policíaca-militar para rescatar a los 15 secuestrados. Por la noche el vocero del GCG informó que habían sido liberados por el grupo armado.


